Política

Pagotto, el riojano de los Menem que manejará la lapicera de los 300 jueces de Milei

Por Eduardo Nelson German · 21 de abril de 2026 · 09:05

Amigo íntimo de Eduardo Menem y respaldado por Karina Milei, el senador por La Rioja preside la Comisión de Acuerdos del Senado. Desde el 30 de abril deberá conducir las audiencias públicas de los más de 70 postulantes para cubrir vacantes en la Justicia Federal.

A los 73 años, después de casi seis décadas de militancia peronista y más de dos en silencio, Juan Carlos Pagotto dejó de ser un nombre marginal para convertirse en una de las piezas más sensibles del tablero que Karina Milei arma dentro del Congreso. Mendocino de nacimiento, chileciteño por elección y «hombre de los Menem» según coinciden propios y ajenos, este abogado de hablar pausado y tonada riojana preside desde febrero la Comisión de Acuerdos del Senado. Por allí pasarán, uno por uno, los más de 300 pliegos judiciales que el Gobierno de Javier Milei planea enviar para rediseñar el mapa de la Justicia argentina.

La agenda ya está en marcha. Las audiencias públicas se desarrollarán entre el 30 de abril y el 7 de mayo, con rondas adicionales los días 13 y 14, en las que desfilarán los más de 70 candidatos impulsados por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, con el aval directo del Presidente.

Una comisión que vale oro

La magnitud del cargo que ocupa el senador riojano se entiende por lo que pasó durante los cuatro años anteriores. Entre 2019 y 2023, desde esa misma silla, la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti frenó todos los candidatos enviados por Alberto Fernández, incluido el aspirante a Procurador Daniel Rafecas. El mecanismo era sencillo: con solo no publicar los edictos, las audiencias nunca se convocaban y los pliegos dormían indefinidamente.

Ahora el péndulo se invirtió. Con Pagotto al mando, el oficialismo busca acelerar un proceso que incluye más de 200 vacantes de jueces, unas 72 de defensores y cerca de 65 de fiscales, según precisó el Ministerio de Justicia. El total ronda la mitad del organigrama completo de la Justicia Federal argentina.

Un vínculo que lleva más de medio siglo

En la interna de La Libertad Avanza la identificación es inequívoca: Pagotto es un hombre del universo Menem. El senador lo reconoce sin vueltas y extiende esa amistad al exsenador Eduardo Menem, hermano del fallecido expresidente Carlos Menem y padre de Martín Menem, actual titular de la Cámara de Diputados de la Nación.

El triángulo se cierra con una tercera figura central: Eduardo «Lule» Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia y considerado la mano derecha de Karina Milei. Según confirmaron fuentes del bloque libertario en la Cámara alta, Pagotto reporta a la hermana presidencial precisamente a través de los Menem.

El entorno familiar del senador también está integrado al dispositivo. Su hijo, Juan María Pagotto, oficia como principal asesor desde diciembre de 2023, cuando el flamante legislador desembarcó en el Senado como parte del reducido grupo de pioneros libertarios que apenas sumaban siete bancas frente a los 34 del kirchnerismo.

De Chilecito al Senado, con una pausa de veinte años

La biografía política de Pagotto tiene raíces hondas en el oeste riojano. Fue diputado constituyente provincial en 1985-1986 y diputado provincial por Chilecito entre 1993 y 1997, durante la hegemonía menemista. Después se retiró. Durante más de dos décadas ejerció como abogado en su estudio de la capital provincial, mantuvo la asesoría del Banco de la Provincia de La Rioja en distintos períodos y se convirtió, según su propio relato, en consultor informal de dirigentes del peronismo y del radicalismo.

Aquel retiro terminó con la irrupción libertaria. Lo convencieron —según él mismo admite— Eduardo Menem, Martín Menem, Lule Menem y su propio hijo. En diciembre de 2023 asumió como senador nacional por La Rioja con mandato hasta 2029.

El debut: DNU 70/23 y una pelea judicial con eje en Comodoro Py

En el primer reparto interno del bloque libertario le tocó presidir la Comisión de Justicia y Asuntos Penales. Poco después sumó otra responsabilidad clave: la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, el ámbito por donde deben pasar los decretos de necesidad y urgencia. Desde allí manejó la demora en el tratamiento del megadecreto 70/2023, uno de los más resistidos por la oposición.

Ya como presidente de Acuerdos, Pagotto renunció a la presidencia de la Comisión de Justicia porque estatutariamente no puede ejercer dos presidencias, y concentró su agenda en el proceso de designación de jueces. La semana pasada ya debió conducir una audiencia pública sensible: la del camarista Carlos Mahiques, cuestionado por el viaje a Lago Escondido de 2022, que buscaba la prórroga por cinco años de su cargo en Casación Penal.

Los amores y los odios

En el Senado, Pagotto cosecha adhesiones y rechazos en partes casi iguales. Aliados y opositores moderados le reconocen solvencia jurídica y trato cordial; dentro del propio oficialismo hay quienes lo señalan por una verborragia que, dicen, a veces complica las negociaciones.

El kirchnerismo, en cambio, no disimula su hostilidad. Ya en el debate del pliego de Mahiques, la senadora Juliana Di Tullio cuestionó la representación minoritaria que el oficialismo y los bloques dialoguistas dejaron para el cristinismo dentro de la comisión. Pagotto es provida, aunque se define liberal en materia de derechos civiles y acompaña el matrimonio igualitario. Desde 2024, junto a la radical Carolina Losada, impulsa un proyecto para agravar las penas por falsas denuncias, iniciativa que el colectivo feminista interpreta como un mensaje disuasivo hacia víctimas de violencia de género.

La Rioja, en el corazón del poder libertario

El ascenso de Pagotto consolida una paradoja que recorre la política argentina desde hace meses. Mientras la Casa de Gobierno provincial, conducida por Ricardo Quintela, sostiene un enfrentamiento abierto con la administración Milei por la distribución de fondos coparticipables y por las condiciones que Martín Menem viene marcando desde Diputados, una fracción significativa de la dirigencia de origen riojano ocupa posiciones centrales en el oficialismo nacional.

Con Martín Menem al frente de Diputados, Lule Menem como llave de acceso a Karina Milei y ahora Pagotto controlando la comisión que define el futuro de la Justicia Federal, La Rioja vuelve a estar —como en los años noventa— mucho más cerca del corazón del poder nacional de lo que sugiere su peso demográfico o económico. Para Quintela y su gabinete, el dato no es una curiosidad: es el mapa real con el que deben negociar cada envío de fondos, cada obra pública y cada definición estratégica que llegue desde la Casa Rosada.

En las próximas cuatro semanas, bajo la conducción del «búho sensato» de Chilecito, empezará a escribirse un capítulo decisivo: el de la nueva Justicia que el Gobierno de Javier Milei pretende dejar instalada antes de que termine su mandato.