Opinión

La fórmula Quintela-Tolosa Paz toma forma en La Quiaca: la dupla riojano-bonaerense se mostró por primera vez en territorio

Por Eduardo Nelson German · 27 de abril de 2026 · 11:57

El gobernador de La Rioja y la diputada nacional —exministra de Desarrollo Social de Alberto Fernández— compartieron actos en Humahuaca y La Quiaca, en una puesta en escena que confirma el avance del armado presidencial 2027. Ambos coincidieron en el reclamo de PASO frente a la ofensiva del Gobierno nacional para eliminarlas y plantearon la necesidad de superar las «mezquindades» que paralizan al peronismo. La presencia de Quintela aportó volumen institucional; la de Tolosa Paz, anclaje bonaerense.

La fórmula presidencial que el quintelismo viene tejiendo en silencio dio esta semana su primer paso de visibilidad pública. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y la diputada nacional Victoria Tolosa Paz —exministra de Desarrollo Social durante la gestión de Alberto Fernández— compartieron actos en las localidades jujeñas de Humahuaca y La Quiaca, en una puesta en escena que confirmó la dirección estratégica del armado nacional del mandatario riojano de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

La elección del extremo norte argentino para el debut de la dupla no fue casual. La Quiaca, frontera con Bolivia y punto más septentrional de la red vial nacional, ofrece un escenario simbólicamente potente para una construcción política que pretende tracción federal. La presencia simultánea de un gobernador del centro-oeste y una diputada bonaerense en el límite norte del país construyó la imagen de un peronismo que recupera capilaridad territorial frente a la concentración bonaerense que caracteriza al armado de Axel Kicillof.

La hipótesis de fórmula Quintela-Tolosa Paz responde a una lógica electoral clásica del peronismo: combinar territorio interior con peso bonaerense. La diputada aporta exposición mediática nacional construida durante su paso por el gabinete, anclaje propio en el conurbano y un perfil de gestión social que complementa el perfil federal del riojano. La combinación reproduciría, con otros protagonistas, la mecánica de equilibrio geográfico que el peronismo ha utilizado históricamente para construir candidaturas competitivas a escala nacional.

El mensaje que cada uno aportó al acto consolidó esa lectura. Tolosa Paz planteó la necesidad de abrir una «nueva etapa» en el peronismo, «basada en la construcción colectiva» y «en la competencia interna como herramienta para dirimir liderazgos». Sus definiciones más fuertes apuntaron contra la cerrazón de las cúpulas: «Tenemos que dejar las mezquindades y los errores del pasado de lado. Tenemos que construir un peronismo grande, competitivo y para eso debemos discutir las ideas», afirmó en su recorrida por las ciudades jujeñas. La frase fue interpretada como un tiro por elevación contra la dinámica del Instituto Patria.

Quintela, por su parte, había anticipado en una entrevista con LA NACION publicada el sábado que aspira a competir por la Presidencia, aunque elogió simultáneamente a Kicillof, Sergio Massa y Sergio Uñac como compañeros con condiciones para encabezar la fórmula opositora. Su presencia en La Quiaca junto a Tolosa Paz traduce esa declaración a movimientos concretos: deja de discutir la candidatura en términos abstractos y comienza a montar el operativo territorial que la haría posible.

El eje compartido por ambos dirigentes es la defensa de las PASO frente al proyecto del Gobierno nacional para eliminarlas. «Si no hay consenso, debe haber internas», planteó Tolosa Paz, en sintonía exacta con la posición que el gobernador riojano expresó días atrás: «El peronismo lo que necesita es la PASO o un proceso interno que permita que toda la materia prima que tenemos pueda exhibirse en la sociedad». La coincidencia es estratégica: una interna abierta sería el mecanismo institucional que permitiría a Quintela competir contra cualquier candidatura impuesta desde el conurbano y a Tolosa Paz construir un espacio propio sin depender de la negociación de cúpulas.

La gira jujeña tuvo otro componente operativo significativo. La diputada inauguró en Humahuaca la sede de «Camino a la Victoria», su propia estructura política orientada a fortalecer la organización territorial y la participación militante. El movimiento busca darle a Tolosa Paz musculatura propia de cara a las discusiones por el armado de listas, lo que sugiere que la dupla con Quintela no se construye desde la subordinación sino desde la complementariedad: cada uno conserva su construcción autónoma y la suma se expresa en el escenario nacional.

El gobernador riojano cumplió su rol de aportar volumen institucional. Acompañó a Tolosa Paz junto al intendente quiaqueño Dante Velázquez en la inauguración de obras públicas, una imagen que refuerza la idea de que la fórmula no se construye desde el enunciado sino desde la gestión concreta —en territorios donde la obra pública nacional, paralizada por la administración Milei, dejó vacíos que las administraciones provinciales y municipales intentan cubrir.

La señal política también tiene un destinatario interno claro: la conducción nacional del peronismo, hoy tironeada entre La Cámpora liderada por Máximo Kirchner y la conducción bonaerense de Kicillof. La gira de Tolosa Paz por el norte —con Quintela como anfitrión político— exhibe una tercera vía dentro del peronismo opositor a Milei: una construcción federal, con eje en gobernadores y dirigentes territoriales del interior, que escapa de la dicotomía Cámpora-Kicillof y propone un esquema de competencia abierta para dirimir candidaturas.

Para La Rioja, la consolidación de la dupla tiene consecuencias políticas inmediatas. La candidatura presidencial de Quintela activó simultáneamente la sucesión provincial —con la vicegobernadora Teresita Madera, la diputada Gabriela Pedrali, la senadora Florencia López, el intendente de Chilecito Rodrigo Brizuela y Doria y el senador Fernando Rejal en disputa— y obliga al gobernador a dosificar su tiempo entre la gestión provincial y el armado nacional. La presencia de Tolosa Paz funcionalmente ayuda a ese reparto: descarga sobre la diputada bonaerense parte de la exposición pública nacional y permite que Quintela administre selectivamente sus apariciones.

La pregunta que queda planteada es si la fórmula resistirá los próximos meses sin desarmarse. El peronismo enfrenta una negociación interna que recién comienza y un calendario electoral todavía sin definir. La candidatura presidencial de Quintela puede consolidar a la dupla con Tolosa Paz en la PASO o quedar diluida en una negociación de unidad que termine subordinándola a una fórmula encabezada por Kicillof. La fotografía de La Quiaca —con La Rioja al sur del cuadro y la provincia de Buenos Aires representada en la diputada— es, por ahora, la primera imagen tangible de un proyecto que necesita atravesar todavía meses de pulseada interna antes de transformarse en oferta electoral concreta.