Minería

La Rioja, ausente del boom RIGI: el régimen ya acumula 100 mil millones de dólares en proyectos y la provincia queda fuera del mapa de las grandes inversiones

Por Eduardo Nelson German · 28 de abril de 2026 · 10:30

Datos del consultor Ramiro Castiñeira sobre la Secretaría de Hacienda (MECON) y el Banco Central revelan que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones llegó a 99,3 mil millones de dólares en proyectos a abril de 2026, con 27,3 mil millones ya aprobados. San Juan lidera con 30,3 mil millones, Neuquén suma 24 mil millones y Río Negro 19 mil millones. La Rioja —cuyo gobernador Ricardo Quintela rechazó adherir al régimen— no figura en el listado.

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el gobierno de Javier Milei como uno de los pilares de su modelo macroeconómico, llegó a los 99,3 mil millones de dólares en proyectos de inversión a abril de 2026, según un relevamiento del economista Ramiro Castiñeira difundido en redes sociales sobre datos del Ministerio de Economía de la Nación y del Banco Central de la República Argentina. La cifra incluye 27,3 mil millones ya formalmente aprobados con beneficios fiscales en marcha y otros 72 mil millones en evaluación administrativa.

El dato más relevante para el periodismo riojano es por elimación: La Rioja no figura en ninguna de las dos categorías. La provincia gobernada por Ricardo Quintela mantuvo durante todo el período una posición de no adhesión al régimen, lo que la excluye automáticamente del beneficio. El contraste con sus vecinas resulta contundente: Catamarca registra 9,8 mil millones de dólares en proyectos RIGI, Salta acumula 8,4 mil millones y San Juan encabeza el ranking nacional con 30,3 mil millones.

La distribución provincial del régimen exhibe una concentración significativa en pocas jurisdicciones. San Juan, Neuquén y Río Negro suman entre las tres unos 73 mil millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 73% del total nacional. La conjunción es lógica desde el ángulo geológico: San Juan concentra los megaproyectos de cobre del Distrito Vicuña, Neuquén capitaliza el desarrollo de Vaca Muerta, y Río Negro suma proyectos vinculados al gas de esquisto y a la minería metalífera. La especialización extractivista del RIGI queda en evidencia.

El segundo bloque de provincias —Catamarca, Salta y Buenos Aires— concentra inversiones por unos 21,6 mil millones combinados, también con anclaje extractivista pero con perfil más diversificado. El relevamiento específico de proyectos de litio que difundió Castiñeira completa el cuadro: Pozuelos Pastos Grandes encabeza la nómina con 4,2 mil millones de dólares, Rincón suma 2,7 mil millones, Cauchari Olaroz y Jama Solaroz registran 1,2 mil millones cada uno. El total del litio bajo RIGI alcanza 9,6 mil millones en evaluación y otros 3,5 mil millones aprobados, configurando una matriz de inversión que se concentra geográficamente en el triángulo Catamarca-Salta-Jujuy.

La ausencia de La Rioja en el mapa del RIGI tiene una explicación política precisa. La adhesión al régimen fue una de las cuatro condiciones que la Casa Rosada exigió al gobernador Quintela como contrapartida de un adelanto coparticipable de 85 mil millones de pesos solicitado por la administración provincial. El paquete incluyó también la sanción de la Boleta Única, la incorporación de representantes de La Libertad Avanza al Tribunal de Cuentas provincial y nombramientos del espacio libertario en la Justicia riojana. Quintela rechazó las condiciones, y la asistencia financiera quedó congelada.

La decisión política tiene, sin embargo, un costo económico mensurable que el relevamiento de Castiñeira pone en perspectiva. Mientras Catamarca —vecina riojana con la que comparte estructura geológica cordillerana similar— captura 9,8 mil millones de dólares en proyectos, La Rioja queda excluida de la captación de inversiones que la propia geografía provincial podría sostener. Los yacimientos riojanos del oeste cordillerano, particularmente en el sistema del Famatina y en zonas limítrofes con San Juan, ofrecen potencial geológico comparable al de provincias que sí están capitalizando el régimen.

Conviene precisar el funcionamiento técnico del RIGI para entender lo que La Rioja se está perdiendo. El régimen, aprobado por la Ley 27.742 de Bases en julio de 2024, ofrece a proyectos de inversión superiores a 200 millones de dólares un paquete de beneficios que incluye estabilidad fiscal y aduanera por 30 años, alícuotas reducidas de Impuesto a las Ganancias, exenciones a las retenciones a las exportaciones después del tercer o cuarto año, y libre disponibilidad de divisas en porcentajes crecientes según el tiempo transcurrido. La estructura fue diseñada específicamente para atraer megaproyectos extractivistas, energéticos e industriales a gran escala.

El análisis político del fenómeno expone una decisión estratégica deliberada por parte del gobierno provincial riojano. Quintela ha sostenido públicamente que el modelo extractivista puro no genera empleo significativo y que el desarrollo minero debe combinar exploración, extracción y agregación de valor en origen. «El problema de la minería está en la política extractivista, que no genera mucho trabajo. Pero si le agregamos valor al metal, seguramente va a haber mucho más empleo», planteó el gobernador en una entrevista reciente con Víctor Hugo Morales en AM 750.

La construcción de Kallpa SAPEM —la empresa estatal minera provincial— y la Ley provincial de Glaciares aprobada por la Legislatura riojana operan en la misma dirección estratégica: privilegiar la presencia del Estado provincial en la cadena minera, restringir actividades en zonas ambientalmente sensibles y forzar a las inversiones privadas a negociar condiciones que excedan las que ofrece el RIGI nacional. Es un modelo conceptualmente distinto al que aplican las provincias mineras alineadas con la Casa Rosada.

Para Castiñeira, el dato global es leído como evidencia del éxito del modelo macroeconómico Milei. «El RIGI ya es la mayor ola de inversión desde la década de los 90, pero con el objetivo de armar una plataforma exportadora que llenará de dólares Argentina», planteó el economista. La proyección oficial, según el mismo análisis, ubica al 2026 como «el año de USD 100 mil x 3»: 100 mil millones de exportaciones, 100 mil millones de inversiones RIGI y 100 mil millones de ahorro fiscal acumulado en tres años de equilibrio.

La pregunta que queda planteada para La Rioja es si la apuesta de Quintela por un modelo alternativo encontrará tracción concreta en los próximos años. El gobernador acaba de lanzar su candidatura presidencial en Parque Norte el 1° de Mayo, con una agenda que opone «valor agregado» a «primarización», «federalismo» a «centralismo» y «Estado fuerte» a «Estado mínimo». Si esa narrativa logra capturar electorado nacional rumbo a 2027, el costo económico de la ausencia del RIGI se transformará en activo político. Si no, La Rioja deberá explicar a sus ciudadanos por qué quedó fuera del mapa de los 100 mil millones de dólares mientras provincias vecinas capitalizan el régimen para construir las plataformas productivas de la próxima década.