Según datos del Observatorio Económico de Turismo provincial, los destinos más elegidos fueron Chilecito, Olta y Villa Unión. El impacto del receso invernal dinamiza la gastronomía, la hotelería y las festividades populares de la región.
LA RIOJA.– El inicio del receso invernal insufló una marcada dinámica económica en el norte del país. Durante su primera semana completa de balance, el sector turístico de esta provincia registró niveles de actividad considerados altamente positivos por las autoridades locales, alcanzando picos de ocupación hotelera de hasta el 80% en los departamentos de mayor afluencia de visitantes.
Los datos, relevados de manera oficial por el Observatorio Económico de Turismo de La Rioja, comprenden el comportamiento de la demanda entre el 6 y el 12 de julio. El informe estadístico da cuenta de una marcada heterogeneidad en el territorio riojano, con el Corredor Oeste y la región de Los Llanos a la vanguardia de las preferencias de los viajeros, quienes se volcaron hacia los atractivos naturales, la gastronomía autóctona y el circuito de fiestas populares que caracteriza a la provincia durante este período estacional.
De acuerdo con el desglose por microrregiones, el sector Oeste de la provincia lideró el índice de pernoctaciones con un promedio general del 75% de sus plazas ocupadas. En esta franja geográfica, apuntalada logísticamente por su cercanía al Parque Nacional Talampaya, la localidad de Villa Unión consolidó un piso de ocupación del 75%, mientras que la ciudad de Chilecito se erigió como uno de los epicentros de la temporada al consolidar un pico del 80%.
Por su parte, la zona de Los Llanos riojanos experimentó un repunte singular al promediar un 70% de ocupación hotelera en su conjunto. Dentro de este corredor, la localidad de Olta igualó la línea máxima provincial con registros del 80% de sus camas cubiertas, impulsada por el turismo de cercanía y el interés histórico-cultural. En contrapartida, la región del Norte provincial evidenció un movimiento más moderado en el arranque de las vacaciones, situándose en un 45% de su capacidad total receptiva.
Naturaleza y fiestas populares
Desde la Secretaría de Turismo provincial evaluaron el escenario actual como un reflejo del creciente interés de los turistas nacionales por descubrir destinos vinculados a espacios abiertos y propuestas de desconexión. «El flujo que estamos recibiendo no solo beneficia a la hotelería formal, sino que genera un derrame directo en toda la cadena de valor, particularmente en el sector gastronómico y en los productores regionales que participan de las ferias y celebraciones tradicionales de nuestros pueblos», explicaron las fuentes oficiales.
Las previsiones para la segunda mitad de julio se mantienen estables y con expectativas de crecimiento a medida que se unifiquen los recesos escolares de las provincias con mayor densidad demográfica del país, como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, cuyos contingentes suelen representar el principal sostén de la temporada invernal en el noroeste argentino.







