La crisis de la construcción en La Rioja quedó nuevamente expuesta a partir de una comparación con la vecina provincia de San Juan.
Ramón Martínez, presidente de la delegación San Juan de la Cámara Argentina de la Construcción, sostuvo que La Rioja perdió más del 70% de los trabajadores de la construcción durante los últimos dos años.
La declaración surgió mientras analizaba un escenario prácticamente inverso en San Juan, donde las empresas constructoras esperan una recuperación impulsada por la minería y un nuevo ciclo de inversión en obra pública del gobierno de Marcelo Orrego.
Martínez explicó que San Juan atraviesa todavía una etapa de transición después de la decisión del Gobierno nacional de paralizar la obra pública, pero consideró que las inversiones previstas modifican las perspectivas para el sector.
Entre los proyectos mencionó recursos por aproximadamente USD 850 millones, considerando inversiones vinculadas con Vicuña y fondos destinados a infraestructura.
El empresario estimó que, si las obras avanzan de manera escalonada, podrían incorporarse entre 3.000 y 4.000 trabajadores y que la actividad comenzaría a fortalecerse entre noviembre y diciembre, con mayor intensidad durante el primer trimestre de 2027.
El contraste con La Rioja
Fue en ese contexto cuando Martínez utilizó a La Rioja como uno de los ejemplos más críticos del país.
Mientras San Juan espera que minería e infraestructura vuelvan a movilizar empresas y empleo, sostuvo que del lado riojano la construcción perdió más de siete de cada diez trabajadores en apenas dos años.
La comparación adquiere relevancia porque ambas provincias comparten la región y están alcanzadas, aunque de manera muy diferente, por las expectativas generadas alrededor del desarrollo minero.
Martínez incluso mencionó que existen riojanos trabajando en actividades relacionadas con Vicuña, pero consideró que La Rioja no presenta actualmente una perspectiva de recuperación comparable con la sanjuanina.
El dato de la pérdida de más del 70% corresponde a la afirmación de Martínez y queda atribuido al dirigente empresario hasta su contraste con las series oficiales de empleo registrado de la construcción.




