El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación reivindicó el rumbo económico de Javier Milei y el alineamiento con el «mundo libre». Un mensaje de tracción ideológica que busca contrastar el modelo desregulador con el estatismo que impera en la Casa de las Tejas.
En medio de una semana donde la economía doméstica riojana volvió a mostrar los dientes por la escasez de fondos y la parálisis de partidas nacionales, Martín Menem eligió elevar la discusión al plano conceptual y geopolítico. A través de sus redes oficiales, el titular de la Cámara Baja nacional ensayó una férrea defensa del programa libertario, confrontando el proceso de reformas argentino con la realidad de los mercados tradicionales del hemisferio norte.
«Mientras naciones desarrolladas se ahogan en burocracia, impuestos y estancamiento, Argentina lidera la resistencia global a favor de los creadores de valor», disparó el legislador riojano. El mensaje no se limitó a la economía doméstica: «Nuestra política exterior es simple y contundente: alineación con el mundo libre y reglas claras para los que arriesgan y producen. Estamos demostrando que achicar el Estado es la única forma de agrandar la Nación. Occidente vuelve a mirar al sur con admiración», remató Menem.
El tiro por elevación al modelo riojano
Aunque la retórica de Menem se articula en clave de cruzada cultural y proyección internacional, su impacto en la arena local es inmediato. La sentencia sobre la reducción del Estado funciona como un dardo por elevación directo al corazón de la matriz socioeconómica de Ricardo Quintela, basada históricamente en la expansión del empleo público, las empresas del Estado («SAPEM») y el reclamo permanente por transferencias extraordinarias a la Casa Rosada.
Al poner el acento en los «creadores de valor» y el alivio fiscal, el principal referente de La Libertad Avanza en la provincia busca polarizar con el discurso de trinchera del peronismo vernáculo. Para Menem, el atraso riojano no es consecuencia del recorte de fondos discrecionales de la administración libertaria, sino del agotamiento estructural de un régimen provincial que ahoga la iniciativa privada bajo una maquinaria estatal improductiva.
Consolidación territorial con la vista en el 2027
El posicionamiento doctrinario de Menem se produce mientras las encuestas de opinión pública en la provincia lo ubican en una posición expectante de cara a los próximos turnos electorales, alimentando el nerviosismo en la mesa chica del gobernador.
Con el oficialismo provincial enfrascado en una desgastante rosca por la fórmula gubernamental y el reparto de casilleros departamentales, el presidente de la Cámara de Diputados prefiere no desgastarse en la disputa del día a día legislativo de la provincia. Su estrategia pasa por blindar el núcleo duro del voto liberal en el distrito capitalino y los departamentos clave, consolidando una narrativa que le permita capitalizar el desgaste de la gestión peronista y plantarse como la única alternativa real de recambio al poder provincial.
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