Intendentes bonaerenses y gobernadores del norte, los dos pilares claves del armado electoral K para el 2023

Bajo la consigna “la fuerza de la esperanza”, el kirchnerismo entró a jugar fuerte en la campaña 2023. El eje es retomar la idea que volvió a poner a un peronista al frente de la Casa Rosada: el PJ unido tiene futuro y, pese a la crisis económica y social, no todo está perdido.

La ordenadora de la estrategia es Cristina Kirchner, apuntalada por tres alianzas fundamentales. Por un lado, los intendentes del conurbano bonaerense, que buscarán asegurar la territorialidad en sus comunas; por otro, los gobernadores peronistas, especialmente del norte grande, donde el kircnerismo pisa fuerte, y un tercer eje clave, el pacto político entre Máximo Kirchner y Sergio Massa.

La frase “sin Cristina hay peronismo, pero seguramente dividido, inocuo y neutralizado para cualquier proceso de cambio”, que dijo la Vicepresidenta en La Plata, no pasó desapercibida ni para propios ni para ajenos. Para el armado 2023, la presidenta del Senado salió a jugar fuerte, pero aún resiste confirmar candidaturas.

Los intendentes peronistas de la primera y tercera sección electoral conformaron en las últimas semanas una liga al estilo de la de los gobernadores, con el aval de Cristina Kirchner, para posicionarse y disputar lugares de poder dentro de la interna del Frente de Todos.

Jugaron un rol fundamental en la movilización al acto del jueves por el Día de la Militancia en el que la única oradora fue la Vicepresidenta, y al finalizar, compartieron una cena con ella en la residencia de la gobernación de la provincia de Buenos Aires, con Axel Kicillof como anfitrión.

Amenazados por la crisis económica y social, los intendentes buscan una salida para no peder poder territorial. Para eso, necesitan más recursos y obra pública. Con ese objetivo, se reunieron primero con Kicillof y luego con el presidente Alberto Fernández y con Sergio Massa. Para Cristina Kirchner reservaron la mesa política.

El acuerdo es salir a caminar la provincia, militar el conurbano y monitorear el cumplimiento de Precios Justos, el acuerdo por el cual se mantendrán congelados los precios de 1500 productos por cuatro meses. Los intendentes deberán encontrar el equilibrio entre la fiscalización y el vínculo con los vecinos dueños de los comercios.

Los jefes comunales saben que son el primer eslabón en el territorio que puede definir una elección y, por eso, quieren hacer valer el rol que juegan.

Si bien es clave, la provincia de Buenos Aires no es la única con peso político para el peronismo. En el norte del país, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, viene haciendo un trabajo fino con los gobernadores de lo que se conoce como el norte grande. Firmas de acuerdos, obras públicas, conectividad y recursos, en el eje.

Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Misiones, Chaco, Corrientes y Formosa conforman el norte grande y en la mayoría el kirchnerismo pisa fuerte, con elecciones en las que aventaja holgadamente a la oposición. Corrientes y Jujuy son la excepción.

Es así otra de las alianzas fundamentales en la conformación política para 2023 y una región en la que Cristina Kirchner apuntala al peronismo.

Sergio Massa y Máximo Kirchner acercaron posiciones cuando el peronismo decidió ir unido a las elecciones en 2019. Limaron asperezas, achicaron diferencias y establecieron una alianza que ni la salida del líder de La Cámpora de la presidencia del bloque de diputados del Frente de Todos pudo quebrar.

Ese pacto electoral es uno de los pocos que está intacto dentro de la coalición gobernante y se robustece.

Al intento, hasta ahora exitoso, de evitar contraposiciones ideológicas, Sergio Massa y Máximo Kirchner se muestran públicamente alineados, al defender el bono para los sectores más vulnerables y para los trabajadores; criticar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que cerró el exministro Martín Guzmán; apuntar contra el componente especulativo de la inflación, y precios al Presidente para la conformación de una mesa política del Frente de Todos, ente otras cuestiones.

El tigrense reiteró que en 2023 se mantendrá alejado de la cuestión electoral, pero en los hechos refuerza su alianza con el kirchnerismo. Si logra estabilizar las variables económicas, también podría llegarle el operativo clamor, como sucedió con su arribo al Palacio de Hacienda.

El giro del discurso de Cristina Kirchner, metiéndose con temas a los que el kirchnerismo le suele ser esquivo, como la inseguridad, tiene que ver, por un lado, con un reclamo de los intendentes, pero también con un guiño a las banderas de campaña que suele levantar Massa. El Frente Renovador, a pleno, escuchaba desde las gradas.

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