El decreto del feriado nacional reabrió la grieta en medio de los festejos por el Mundial

“Inentendible” es el feriado decretado por el presidente Alberto Fernández para la mayoría de los argentinos que vive a mucha distancia del recorrido de 120 kilómetros que hará el colectivo con la Selección Argentina campeona del mundo. El enojo y la disconformidad se percibe en las redes sociales y en los mensajes de los oyentes en las radios y en la televisión. “Porteños versus interior”, se plantea. La grieta que habían cerrado los festejos de los triunfos en el Mundial de Qatar 2022 se reabrió después del anuncio del gobierno, ayer al atardecer.

Los primeros rechazos surgieron de las cámaras empresariales y de comercio de todo el país. El sector privado ya había expresado su rechazo por lo “inconsulto” del decreto que los obliga a pagar un bono de $24.000 este mes y anoche estallaron por el pago doble que significa trabajar y la imposibilidad de no hacerlo ya que es una semana clave para recuperar ventas. El malestar es contundente en todo el país.

“Feriado para los que lo vemos pasar un bondi por televisión”, es una de las expresiones que más se escucha, por ejemplo, en las radios cordobesas. Los reclamos giran en torno a exámenes que deben cambiar de fecha y que les modifica, a los del interior, el regreso a sus casas o la pérdida de turnos médicos en hospitales públicos cuando llevaban semanas de espera.

El decreto nacional, esta vez, no invita a las provincias a “adherir” por lo que es de cumplimiento obligatorio para todo el territorio nacional, sin embargo las administraciones de Chaco, Corrientes, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero, Tucumán, San Luis, Santa Fe y San Juan trabajan. Mendoza y Córdoba plantearon que no acuerdan pero que están obligadas a acatarlo.

En la mayoría de los distritos ya se decretó asueto el viernes; en Catamarca y La Rioja fue feriado el lunes por la victoria en Qatar por lo que la semana se reduce a tres días hábiles. Formosa también estableció que el lunes 26 no se trabaja.

Los gobernadores que salieron a anunciar que no adhirieron lo hicieron conscientes del mal humor que generó la decisión de Fernández en el interior. “Claro que la gente se queja, aun cuando Salta dijo que se trabaja normal. Igual está la discusión en todos lados”, cuenta Carlos Godoy, un odontólogo en Tartagal (Salta).

En las redes se multiplican mensajes al estilo de: “Yo soy de Córdoba. Al obelisco no puedo ir. Y me largas un feriado??? Cuando sorete tomo los exámenes?” o “Feriado nacional . NACIONAL. Me querés decir dónde voy a ver a la Selección acá en Comodoro Rivadavia??? Cómo fomentan la vagancia. Por favor!!!” o “Existe gente más allá de Buenos Aires… que no vamos a tener la suerte de ver la copa …El feriado debería haber sido provincial y que los demás sigan haciendo su vida”.

Hay, incluso, quienes se definen como peronistas u oficialistas y cuestionan la medida. Es el caso del exdiputado nacional puntano Andrés Vallone. “En un país en crisis, con el 50% de pobreza, decretar un feriado nacional para que los porteños acompañen a la Selección al Obelisco, es un error …..Uno Más!! No entendimos el mensaje”.

Por supuesto, también hay debates abiertos en las redes, como el cruce entre la usuaria @sole_a que plantea “dejen ser feliz a la gente, yo laburo todos los días desde lasn5 am, viajo 2 hs de ida y 2 hs de vuelta a mi trabajo, de vaga nada! Este momento es UNICO, ustedes no van a salvar el mundo por no trabajar mañana. No sean egoístas!” y @ncariola, que le responde “los estudiantes rindiendo finales. Actos escolares de fin de curso. Casamientos. Operaciones programadas. Turnos médicos para estudios complejos. Comerciantes que hacen un extra para estas fechas y así pagar aguinaldos y vacaciones. Disculpame, ¿quién está siendo egoísta?”.

La lectura general es que el decreto del feriado fue una decisión centralista porque, resuelto a horas de la caravana, ni siquiera hay posibilidades de que gente del interior se traslade a CABA para los festejos. Todos los planteos se hacen sin dejar de felicitar a los jugadores y de manifestar su alegría por el campeonato.

El consultor Gustavo Córdoba, director de Zuban, Córdoba y Asociados, plantea a La Nación que “todos se confundieron un poco”. Plantea que tal vez el gobierno pensó en darle a las “clases más populares una oportunidad de festejo pero el defecto está en la implementación, en la falta de consenso. Consensuar no es solo armar un operativo de seguridad, es mucho más”.

“Ante la ausencia de consenso funciona la grieta de manera automática, por defecto -agrega-. Lo que se vivió en el Mundial con la Selección Argentina está muy lejos de poder ser imitado por la dirigencia, ni la del oficialismo, ni la de la oposición. El intento de apropiación de estos festejos son un error”.

Por Gabriela Origlia para La Nación

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