Un reciente análisis de los datos sobre empleo en la provincia de La Rioja revela una preocupante tendencia: desde 2011, la creación de empleo en el sector privado no ha mostrado un crecimiento sostenido. Este fenómeno se ha traducido en una mayor dependencia del empleo público y en un aumento de la pobreza en la región.
El informe, elaborado por el economista José Nicolás Casas, incluye un gráfico que ilustra el número de personas con empleo asalariado en el sector privado en miles, mostrando fluctuaciones significativas desde abril de 2009 hasta abril de 2024. Los picos y valles evidentes indican períodos de crecimiento seguidos por caídas abruptas, sin una tendencia clara de aumento sostenido.
En abril de 2010, el empleo privado alcanzó los 31.4 mil, pero cayó a 28.7 mil en abril de 2012. En abril de 2016, se registró un pico de 32.6 mil, solo para descender nuevamente a 29.5 mil en abril de 2019. El punto más alto se alcanzó en abril de 2022 con 33.1 mil, pero volvió a caer a 29.9 mil en abril de 2024.
Esta falta de crecimiento sostenido en el empleo privado ha llevado a muchos a cuestionar las políticas económicas de la provincia. José Nicolás Casas, en su informe, comenta: «Desde 2011, La Rioja no crea empleo privado en forma SOSTENIDA, es un modelo que solo impulsa la dependencia y la pobreza del ESTADO PRESENTE.»
La situación plantea serios desafíos para el desarrollo económico de La Rioja, ya que una economía que depende en gran medida del sector público corre el riesgo de no ser autosostenible y de mantener altos niveles de pobreza y dependencia.
Los especialistas sugieren que para revertir esta tendencia, es esencial implementar políticas que fomenten la inversión privada y la creación de empleos de calidad en el sector privado. Solo a través de un crecimiento sostenido y diversificado se podrá asegurar un futuro económico más próspero y estable para La Rioja.







