En un reciente discurso, el intendente de la capital riojana, Armando Molina, destacó que el sueldo promedio del empleado público en la provincia alcanzó los $520,000, un incremento que, según sus palabras, representa un aumento del 800% respecto a diciembre de 2023. Este dato generó críticas y cuestionamientos sobre la veracidad de los números y su impacto en la calidad de vida de los trabajadores.
¿Un aumento del 800%?
Armando Molina afirmó que el sueldo promedio pasó de $178,000 en diciembre de 2023 a $520,000 en diciembre de 2024. Sin embargo, al analizar los números:
- Un aumento del 800% implicaría un sueldo de $1,602,000, no $520,000.
- El incremento real calculado entre $178,000 y $520,000 es cercano al 192%, muy lejos del 800% anunciado.
Estos errores numéricos cuestionan la precisión de las cifras presentadas y el discurso oficial sobre los salarios públicos.
El contexto salarial en La Rioja
A pesar de los incrementos salariales mencionados, los ingresos no parecen suficientes para cubrir las necesidades básicas. Según los propios trabajadores públicos y precarizados, los salarios reales difieren notablemente de los $520,000 promedio:
- Precarizados: Muchas personas en condiciones de empleo precario perciben alrededor de $220,000 mensuales, insuficientes para sostener una familia.
- PEM (Programas de Empleo Municipal): Los ingresos para este grupo no superan los $250,000.
Esto genera un abismo entre la narrativa oficial y la realidad vivida por una gran parte de los empleados públicos.
¿Es suficiente para vivir?
El costo de vida en La Rioja y Argentina en general plantea serios desafíos:
- Alquiler promedio: Cerca de $300,000 en La Rioja, lo que consume una gran parte del ingreso.
- Inflación: Los precios de bienes y servicios esenciales han subido drásticamente, dejando a muchos trabajadores sin capacidad de ahorro ni posibilidad de mejorar su calidad de vida.
Por lo tanto, aunque los $520,000 puedan parecer una mejora, no representan un ingreso cómodo para enfrentar los costos actuales, ni mucho menos para aspirar a consumos como viajes o vehículos de alta gama.
Interpretación política
Este discurso podría formar parte de una estrategia política de cara a las elecciones, buscando destacar los logros del gobierno en materia salarial. Sin embargo, la desconexión entre los datos oficiales y la realidad social puede generar descontento:
- Reivindicación de los salarios públicos: Presentar estos números como un logro político busca reforzar el vínculo con los empleados públicos, una base electoral clave.
- Cuestionamientos sociales: La narrativa de «agradecer al gobierno» por los sueldos es vista por muchos como una estrategia para desviar la atención de problemas estructurales como la precarización laboral y la pobreza.
Reflexión final
El discurso de Armando Molina ha abierto un debate sobre la situación real de los trabajadores públicos en La Rioja. Si bien los incrementos salariales son bienvenidos, queda claro que no son suficientes para cubrir las crecientes necesidades económicas. La transparencia en los números y una discusión más honesta sobre la situación laboral en la provincia serán fundamentales para construir políticas que realmente beneficien a los riojanos.







