El ex intendente de la Capital asegura ser blanco de una campaña de desprestigio por su postura antigubernamental y reafirman su compromiso con la verdad y la justicia.
Alberto Paredes Urquiza, ex intendente de la Capital riojana, ha denunciado públicamente ser víctima de una intensa «persecución política» en la provincia. En un reciente pronunciamiento, Urquiza afirmó que su postura crítica hacia el gobierno local, motivada por su rechazo a la «corrupción, las mentiras, el favoritismo y los privilegios», lo ha convertido en un objetivo de ataques que buscan desacreditarlo y silenciarlo.
Según el dirigente, esta persecución se manifiesta en la reapertura de causas judiciales y administrativas, algunas de ellas con más de una década de antigüedad, específicamente diseñadas para incriminarlo. Paredes Urquiza calificó estas acciones como una «maniobra evidente» y una clara intención de minar su carrera política y su figura pública.
A pesar de lo que considera un asedio, Paredes Urquiza se mostró firme y aseguró que no será silenciado. Reafirmó su compromiso de seguir luchando «para que la verdad y la justicia prevalezcan en La Rioja», con el objetivo de que «la gente buena pueda prosperar y el gobierno pueda alinearse con las necesidades del pueblo».
El ex intendente subrayó que incluso su experiencia previa en el poder y su deseo de generar un cambio positivo en la provincia lo llevaron a enfrentar estos problemas. Sin embargo, enfatizó su determinación de «seguir adelante» para que «la verdad y la justicia triunfen» en La Rioja.







