El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, lanzó una categórica y explosiva crítica contra el sistema judicial argentino, calificando a los magistrados de «monarquía» y exigiendo una reforma integral que ponga fin a lo que considera su permanencia vitalicia e intocabilidad.
Las declaraciones del mandatario peronista, emitidas en el programa «Punto de Partida», reavivan el áspero debate sobre la independencia y el control del Poder Judicial en el país.
«Hay que reformar todo el sistema judicial, básicamente la permanencia de los jueces», sentenció Quintela, quien cuestionó duramente la actual estructura.
En un tono enérgico, el gobernador se preguntó: «¿A quiénes les rinde cuentas los jueces? A un Consejo de la Magistratura que está amañado».
Quintela no solo criticó, sino que también puso como ejemplo la experiencia de su propia provincia. «En mi provincia nosotros hemos modificado, hemos sancionado una nueva Constitución que se puso en vigencia a partir de agosto del año pasado y donde se estableció, entre otras cosas, la periodicidad de los jueces», explicó.
Según el gobernador riojano, bajo la nueva carta magna provincial, «los jueces van a durar 10 años en su mandato», una medida que contrasta fuertemente con la situación a nivel nacional.
El mandatario profundizó en el contraste, señalando una supuesta asimetría en el poder: «Las sentencias de los jueces son inapelables y no se pueden revisar las sentencias. En mi provincia no. En mi provincia se va a revisar». Y añadió con visible indignación: «Ellos te pueden revisar tus decretos, tus instrumentos que vos tenés administrativos para poder ejecutar las diversas políticas, y producto de esa revisación de tus instrumentos, ellos te pueden privar de tu libertad, de mi libertad, pero a ellos no le podés tocar la ganancia, no le podés investigar su patrimonio. Están de por vida».
La parte más contundente de su intervención llegó al afirmar que los jueces «están de por vida y hablan de la República, cuando ellos son la monarquía, la cuestión más explícita». Esta dura analogía subraya la percepción de un poder judicial que opera sin rendir cuentas suficientes a la ciudadanía.
Finalmente, al ser consultado sobre el rol del peronismo en una eventual reforma judicial a futuro, Quintela fue enfático: «¿Creés que si el peronismo vuelve tiene que ir a una reforma? Tiene que ir a una reforma judicial. Claro que tiene que ir a una reforma judicial». Sus palabras anticipan un posible escenario de confrontación entre el Poder Ejecutivo y el Judicial si las demandas de reforma se profundizan en la agenda política.







