Un análisis político proveniente de las mismas filas del peronismo señala que el partido se encuentra fracturado de cara a las elecciones legislativas. La disconformidad con los resultados electorales en Sanagasta y Arauco, la disolución de la unidad en Chepes y la falta de apoyo en Chilecito, la tierra natal de uno de los diputados, son los principales problemas que enfrenta una fuerza que ve con preocupación las urnas.
LA RIOJA. El gobernador Ricardo Quintela se encuentra en un «limbo» político de cara a las próximas elecciones legislativas de 2025. Según un informe «off the record» de las mismas filas peronistas, el partido está «destruido» en varios departamentos de la provincia, lo que genera incertidumbre sobre el resultado en las urnas.
Departamentos con internas al rojo vivo
La falta de unidad en los departamentos es uno de los principales problemas. En Sanagasta, el exintendente José Aparicio no olvida que «algo raro pasó» en las últimas elecciones, lo que le dio la reelección a Federico Sbiroli. Una situación similar se vivió en Arauco, donde Nicolás Martínez (h) se proclamaba ganador, pero Virginia López, la hermana de la senadora Florencia López, terminó al frente del municipio. Esta «anomalía», como la define el informe, terminó en la Corte Suprema.
En Rosario Vera Peñaloza (Chepes), el peronismo está «desunido y ni el nuevo Papa los puede unificar». Figuras como Antonio «Flecha» Godoy, Mario Guzmán Soria, Cristian Pérez y hasta representantes de Claudio Saúl compiten por la posesión de los votos. En Felipe Varela (Villa Unión), el peronismo se divide en «bandos», con facciones encabezadas por Hugo Páez, Oscar Chamía y Yamil Sarruf, entre otros.
La debilidad en la Capital y Chilecito
La situación no es mejor en los principales centros urbanos. La Capital es descrita como un «nido de víboras» donde todos le apuntan a la gestión municipal, incluso desde el «propio quintelismo». El diputado nacional, Ricardo Herrera, que es oriundo de Chilecito, es reconocido por el peronismo por no tener votos en su propio departamento. El informe concluye que la gestión municipal en Chamical es una «cañita voladora» ya que nadie sabe dónde pueden terminar los votos.







