La máxima de que ‘no hay quintelismo sin Ricardo Quintela’ revela la principal fortaleza y a la vez la mayor debilidad del oficialismo. La falta de un liderazgo alternativo genera incertidumbre y abre una batalla por el poder antes de la salida del gobernador.
El peronismo riojano se enfrenta a un desafío existencial. La máxima que circula en los círculos políticos es clara y contundente: “no hay quintelismo sin Ricardo Quintela”. Esta afirmación es, a la vez, el mayor halago al poder del gobernador y la mayor crítica a un proyecto político que se construyó en torno a su figura. La dependencia total del liderazgo de Quintela es la fortaleza y, al mismo tiempo, la debilidad del oficialismo.
El problema que se vislumbra en la provincia es el dilema de la sucesión. Sin una figura que pueda proyectarse con la misma autoridad que Quintela, el peronismo se enfrenta a una gran incertidumbre. La “lucha subterránea” y la «bulla» de las internas son un reflejo directo de esta situación. En los pasillos del poder ya se habla del “post-quintelismo”, un término que muestra la ansiedad de los dirigentes que buscan un lugar en un futuro sin el actual mandatario en el poder.
La falta de un liderazgo alternativo es una de las principales vulnerabilidades del “quintelismo”. La decisión de Quintela de imponer a su exesposa, Gabriela Pedrali, y de concentrar el poder en un círculo de cinco personas, generó un malestar en los sectores del peronismo que no se sienten representados. El resultado es un partido que, si bien se muestra unido en la forma, está dividido en el fondo.
El dilema de la sucesión es una de las principales armas de la oposición. La Libertad Avanza y el resto de las listas de la oposición buscan presentarse como la única alternativa a un modelo político que, según su visión, se agotará con la salida de Quintela. La elección de octubre, entonces, es más que una contienda por las bancas del Congreso: es un referéndum sobre la supervivencia del “quintelismo” y una prueba de si un proyecto político puede sobrevivir sin la sombra de su fundador.







