El ministro del Interior, Lisandro Catalán, continúa su ronda de encuentros con mandatarios provinciales. Tras reunirse con el tucumano Osvaldo Jaldo, la Casa Rosada busca sumar apoyos, pero el riojano Ricardo Quintela se mantiene firme en la vereda de los «opositores acérrimos».
La Rioja, fuera del radar de Casa Rosada
El gobierno de Javier Milei intenta rearmar su relación con las provincias, un vínculo que quedó maltrecho tras el veto a la Ley de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Con el fin de reconstruir puentes, el flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, inició una ronda de reuniones con gobernadores, pero el riojano Ricardo Quintela sigue sin dar señales de querer sumarse al diálogo.
Catalán, quien se ha convertido en la nueva cara del Gobierno para la relación con las provincias, viajó a Tucumán para participar en la inauguración de la Expo Agro Ganadera y mantuvo un encuentro a solas con el gobernador Osvaldo Jaldo. La foto, que se hizo pública en las redes sociales, es una muestra del esfuerzo de la Casa Rosada por negociar y sumar apoyos en el interior del país.
Sin embargo, en esta nueva etapa de apertura, el gobernador de La Rioja se mantiene como uno de los pocos mandatarios que no participa de las conversaciones. Quintela ha sido, desde el inicio de la gestión de Milei, un «opositor acérrimo» que no ha variado su postura. El riojano fue uno de los ausentes en la firma del «Pacto de Mayo» en Tucumán y ha criticado duramente las políticas del Gobierno nacional. Su posición, firme e innegociable, lo deja por fuera de cualquier mesa de negociación.
Mientras el Gobierno busca el apoyo de los gobernadores para sus próximas batallas en el Congreso, la relación con La Rioja parece irreconciliable. El peronismo riojano se muestra unido detrás de su líder y sin intenciones de acercar posiciones con un gobierno al que considera hostil para los intereses de su provincia.







