El flamante ministro de Interior, Lisandro Catalán, inició su agenda de acercamiento con los mandatarios provinciales. El riojano Ricardo Quintela se mantiene al margen del diálogo, reafirmando su postura de opositor duro y sin intenciones de acercar posiciones con el gobierno de Javier Milei.
La Rioja, fuera de la órbita de Casa Rosada
El gobierno de Javier Milei busca reconstruir los puentes con los gobernadores tras el veto presidencial a la Ley de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el revés electoral en la provincia de Buenos Aires. Para ello, el Presidente decidió devolverle el rango de Ministerio a la cartera de Interior y designó a Lisandro Catalán para que se encargue del diálogo con las provincias.
Catalán ya inició su recorrido por las provincias con una visita a Salta, donde se reunió con el gobernador Gustavo Sáenz. «La intención es jerarquizar la relación institucional con los gobernadores», escribió el ministro en su cuenta de X, en una clara señal de apertura al diálogo.
Sin embargo, el gobierno de La Rioja se mantiene por fuera de cualquier tipo de negociación. El gobernador Ricardo Quintela, uno de los opositores más férreos de la Casa Rosada, no ha dado señales de querer acercar posiciones. El mandatario riojano se ha mostrado firme en su postura, acusando al gobierno nacional de «hipocresía» y de «hacer daño» a las provincias.
La ausencia de La Rioja en la mesa de diálogo no es casual. Quintela ha sido, desde el inicio de la gestión de Milei, uno de los pocos gobernadores que se ha mantenido en la vereda de enfrente, sin participar en el «Pacto de Mayo» ni en otros encuentros promovidos por el gobierno. Una posición que se mantiene inalterable, incluso con la nueva estrategia de la Casa Rosada de buscar un acercamiento con los mandatarios provinciales.












































