El Consejo de Mayo cerró con disidencias y el Gobierno enviará su reforma laboral el 9 de diciembre: alerta en La Rioja por los cambios en los convenios

2–4 minutos

La última reunión del organismo expuso las fracturas entre la CGT y la UIA, impidiendo un texto de consenso pleno. La Casa Rosada avanzará con un proyecto propio que incluye «democracia sindical» y acuerdos por empresa, dos puntos que amenazan el modelo gremial del Parque Industrial riojano y que el quintelismo promete resistir en el Congreso


En una reunión con aroma a despedida y tensiones apenas disimuladas, el Consejo de Mayo cerró este miércoles su ciclo de deliberaciones en la Casa Rosada sin lograr el anhelado «humo blanco». Aunque el Gobierno confirmó que enviará el paquete de reformas laboral, tributaria y penal al Congreso el próximo 9 de diciembre, la falta de acuerdo entre la CGT y la UIA dejó expuesta una grieta que preocupa especialmente a las provincias industriales como La Rioja.

El encuentro, presidido por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, reunió a los consejeros estables: Cristian Ritondo (PRO), Carolina Losada (UCR), Alfredo Cornejo (Gobernadores), Martín Rappalini (UIA), Gerardo Martínez (CGT) y el ministro Federico Sturzenegger. Lo que debía ser una foto de unidad finalizó con objeciones cruzadas y la certeza de que la «letra chica» se definirá en una batalla legislativa a cielo abierto.

«La CGT quiere un proyecto, la UIA otro, y nosotros estamos en el medio», resumió Ritondo al finalizar el cónclave en el Salón de los Escudos. Esta falta de consenso es la señal de largada que esperaba la administración de Ricardo Quintela para activar sus defensas.

La amenaza al «modelo riojano»

El punto más urticante para La Rioja radica en dos ejes que el Gobierno busca imponer: los convenios por empresa (en detrimento de los acuerdos por rama de actividad) y la limitación a la ultraactividad.

Para el Parque Industrial riojano, sostenido por fábricas textiles, del calzado y vidrieras, el convenio por rama nacional es el garante de que los salarios locales no se desplomen frente a los de Buenos Aires. La posibilidad de negociar «fábrica por fábrica» —como impulsa el borrador oficialista— es leída en el entorno de Quintela como una puerta abierta a la precarización salarial en el norte, debilitando el poder de fuego de los sindicatos que hoy actúan como aliados políticos del gobernador.

A esto se suma el capítulo de «democracia sindical», resistido por la CGT, que busca limitar los mandatos y transparentar los fondos. «Gerardo Martínez planteó diferencias, por eso todavía no hay un proyecto definido», reconoció Ritondo. La advertencia del sindicalista fue tajante: «No vamos a aceptar una reforma que implique pérdida de derechos».

Sin voz federal en la mesa chica

La dinámica del Consejo de Mayo también dejó una postal de aislamiento político para el peronismo federal. La representación de las provincias recayó exclusivamente en el radical mendocino Alfredo Cornejo, dejando fuera de la discusión a los gobernadores del Norte Grande.

Esta ausencia de voces como la de Quintela o el santiagueño Gerardo Zamora en la redacción del anteproyecto anticipa un trámite legislativo áspero. Sin el aval de la central obrera y diseñado sin la óptica del interior peronista, el paquete de reformas llegará al Congreso como un «proyecto del Gobierno».

«Es una lástima porque se pierde un poco la confianza que veníamos construyendo», lamentó la senadora Losada ante las filtraciones de borradores no consensuados. Ahora, la discusión se traslada al terreno donde La Rioja todavía tiene poder de daño: las comisiones del Congreso, donde sus legisladores buscarán blindar los convenios colectivos que sostienen la paz social en la provincia.

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Últimas noticias

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo