El exsenador Julio Martínez celebró el tratado que se firmará en Paraguay y reivindicó la gestión de Mauricio Macri en el inicio de la negociación. El ministro Luis Caputo confirmó la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones. El fin del litigio histórico por la denominación de origen promete un boom para los vinos y aceites riojanos, que podrán ingresar a Europa sin trabas legales.
El histórico acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, que se firmará el próximo 17 de enero en Paraguay, trae bajo el brazo una victoria estratégica y específica para la provincia: el fin del conflicto marcario con España. El exsenador radical Julio Martínez confirmó que el tratado pone punto final a la disputa legal por la Denominación de Origen, permitiendo que los productos locales puedan utilizar comercialmente el nombre “La Rioja” en el viejo continente, una barrera que durante décadas frenó el potencial exportador de la provincia.
La noticia desató una inmediata disputa por la paternidad política del logro. Mientras el Gobierno nacional, en voz del ministro de Economía Luis Caputo, atribuye el éxito al “liderazgo del Presidente Javier Milei”, desde el radicalismo riojano salieron a marcar la cancha y recordar la herencia de Juntos por el Cambio.
El fin del cepo al nombre
Martínez, referente de la oposición en la provincia, fue taxativo sobre el impacto directo para la economía regional. “Este acuerdo soluciona el problema que tiene La Rioja Argentina con La Rioja Española por el uso del Nombre La Rioja comercialmente”, aseguró el dirigente.
Esta resolución destraba un nudo jurídico que impedía a las bodegas y olivícolas riojanas competir en igualdad de condiciones, ya que España bloqueaba el ingreso de productos etiquetados con el nombre de la provincia argentina alegando confusión con su propia región vitivinícola. Con este pacto, se abre una autopista para la producción local hacia un mercado de “700 millones de consumidores”.
La puja por el crédito político: ¿Macri o Milei?
El anuncio sirvió también para reavivar la interna sobre quién hizo el trabajo sucio de la diplomacia. Martínez no tardó en reivindicar el rol del expresidente del PRO: “Un acuerdo que llegó nuestro gobierno con Mauricio Macri con el Mercosur hoy ve la luz”. Para el radical, la firma es la culminación de un proceso que el macrismo dejó listo en 2019 y que el kirchnerismo congeló. “Una muy buena noticia”, sentenció.
Desde la vereda libertaria, Luis Caputo ignoró los antecedentes y capitalizó el anuncio como un triunfo exclusivo de la gestión actual y su alineamiento occidental. “Este acuerdo no hubiera sido posible sin el liderazgo del Presidente Javier Milei y el compromiso del Canciller y el Secretario para tener una Argentina cada vez más libre y más próspera”, disparó el titular del Palacio de Hacienda.
Los números del acuerdo
Más allá de la política, Caputo detalló la letra chica que ilusiona a los exportadores. “Histórico. Tras 25 años de negociaciones, la Argentina firmará el acuerdo que le permitirá al país aumentar sus exportaciones”, sostuvo.
El ministro precisó que la Unión Europea procederá a la “eliminación de los aranceles al 92% de las exportaciones argentinas y el acceso preferencial para otro 7,5%”. Esto nivela la cancha para Argentina frente a competidores directos como Chile, México o Sudáfrica, que ya gozaban de beneficios arancelarios.
Para el entramado productivo de La Rioja, compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, el tratado promete reducir la burocracia. “Se facilitará a las PYMES su integración en las cadenas globales de valor… habrá reglas claras que brindarán previsibilidad y transparencia regulatoria”, explicó Caputo, prometiendo un shock de inversión y “creación de más empleo” genuino en el sector privado.







