El gremio de estatales presentó una nota formal al Gobernador exigiendo una recomposición urgente ante un desfasaje salarial que consideran «insostenible». Denuncian que las sumas no remunerativas dominan los recibos de sueldo y reclaman el pase al básico para frenar la pérdida de poder adquisitivo en la provincia.
La paz social en La Rioja vuelve a estar en jaque. El Consejo Directivo Provincial de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) elevó este martes un pedido de audiencia urgente al gobernador Ricardo Quintela con un diagnóstico crítico: los incrementos otorgados en 2025 quedaron pulverizados por la inflación y el aumento de las tarifas de servicios públicos.
El reclamo gremial no solo apunta a la cuantía del aumento, sino a la calidad del salario riojano. Desde ATE denunciaron que las sumas no remunerativas —el componente «en negro» del sueldo— ya representan casi el 60% de los ingresos de los trabajadores públicos. Por ello, exigen un proceso de «blanqueo» inmediato para que estos montos se incorporen al salario básico, impactando positivamente en ítems como la antigüedad y el título.
El factor nacional como telón de fondo
En la misiva enviada a la Casa de las Tejas, el sindicato que conducen Alfredo Arana (Secretario General) y Ana Rodríguez (Adjunta) vinculó la crisis local con el escenario nacional. Calificaron de «ajustes salvajes» las medidas del gobierno central, señalando que la reforma laboral y el desguace de organismos nacionales afectan directamente la recaudación y el clima social en la provincia.
Sin embargo, el foco principal está en la gestión doméstica. La dirigencia de ATE remarcó que las familias estatales arrastran un desfasaje salarial que los aumentos previos no lograron compensar, especialmente ante el peso creciente de los servicios básicos en la canasta familiar.

Los puntos clave del reclamo:
- Convocatoria a paritaria urgente: Discusión salarial para empleados provinciales y municipales.
- Blanqueo salarial: Incorporación del 60% de sumas no remunerativas al básico.
- Asignaciones y Recategorizaciones: Actualización de asignaciones familiares y cumplimiento de ascensos.
- Conflicto en el área hídrica: Exigen que se cumpla la promesa de declarar «personal esencial» a los trabajadores de la Secretaría del Agua.
Un clima de tensión en el empleo público
El panorama en La Rioja se da en un contexto de fuerte caída del consumo. Mientras el patentamiento de vehículos y motos en la provincia se desplomó un 20% y un 17% respectivamente en el último año, el malestar gremial crece. A diferencia de otros sectores que han logrado paritarias mensuales, los estatales riojanos denuncian que la inflación acumulada de los últimos años sigue ganando la carrera frente a los salarios fijos.
La presión sobre Quintela se suma a la de otros sectores que miran con desconfianza la capacidad de respuesta financiera de la provincia en un año que asoma recesivo. Si el Ejecutivo no abre la mesa de negociación en el corto plazo, el gremio no descarta iniciar un plan de lucha que afecte la administración central y las municipalidades del interior.