Un informe revela que el costo de la indumentaria en moneda extranjera cayó más del 10% en los últimos dos años, posicionando al país con una tendencia inversa a la de sus vecinos regionales. Sin embargo, el salto del 1,3% en la canasta alimentaria durante la tercera semana de febrero tensa el bolsillo doméstico.


La economía argentina de febrero de 2026 presenta una dinámica de contrastes marcados. Mientras que el sector de la indumentaria muestra una deflación en dólares que mejora la competitividad frente a la región, el rubro de alimentos y bebidas vuelve a acelerarse, empujado por subas estacionales y de productos frescos.

El «Efecto Placard»: Argentina abarata su indumentaria en dólares

Según un relevamiento de la consultora Focus Market, el costo de vestir a un hombre y una mujer en Argentina registró una caída del 10,79% en dólares entre 2024 y 2026. Esta cifra resulta disruptiva al compararla con los países del Mercosur y Chile, donde los precios de la ropa escalaron con fuerza en el mismo período.

En 2024, vestirse en Argentina costaba USD 1.050; hoy, ese valor se sitúa en USD 937, marcando un camino opuesto al de Chile o Brasil, donde los costos subieron más del 20%.

PaísCosto 2024 (USD)Costo 2026 (USD)Variación (%)
Argentina1.050937-10,79%
Chile481631+31,31%
Brasil610758+24,31%
Uruguay751898+19,58%
Paraguay595655+10,10%

Fuente: Focus Market para IProfesional.


La otra cara: Alimentos al alza en febrero

Pese al alivio en bienes durables y semidurables, el Monitor de Precios de Econviews encendió alarmas en el consumo masivo. La tercera semana de febrero cerró con una suba del 1,3% en alimentos y bebidas. Se trata del incremento semanal más alto de los últimos tres meses, superando incluso los picos de diciembre y enero.

Este salto semanal fue traccionado principalmente por:

  • Carnes: con un incremento del 4,4%.
  • Verdulería: con una suba del 2,4%.

Un mapa social de tensiones estructurales

Esta volatilidad de precios convive con una estructura social que el Observatorio de la Deuda Social de la UCA (ODSA) define como «estratificada y reproductora de desigualdades». Casi la mitad de la población (46,8%) admite vivir bajo un cuadro de estrés económico, donde los ingresos no logran cubrir las necesidades básicas de manera sostenida.+2

En este contexto, la discusión sobre el gasto político local vuelve al centro de la escena. En La Rioja, por ejemplo, el presupuesto anual por concejal asciende a $596.370.097, ubicándose como uno de los cuerpos legislativos más costosos del país en relación a su escala.

La encrucijada del primer trimestre de 2026 es clara: mientras sectores competitivos como la minería impulsan una visión de crecimiento sustentable y diálogo informado, y el 66,7% de los encuestados por DC Consultores mantiene la esperanza de que las reformas de Javier Milei sean el «comienzo del despegue», la microeconomía diaria sigue desafiando el poder adquisitivo de los estratos medios y bajos.

Avatar de Eduardo Nelson German

Por Eduardo Nelson German

Periodismo + Opinión

Descubre más desde La Página de Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo