Los últimos informes de la UCA y el Banco Mundial revelan que, si bien la inflación da respiro y la pobreza monetaria desciende al 31,6%, la falta de empleo formal y los salarios deprimidos mantienen a la mitad de los argentinos en una situación de vulnerabilidad extrema.
La Argentina atraviesa una transición económica marcada por una profunda contradicción entre las planillas oficiales y la realidad de los hogares. A casi dos años del inicio del ciclo libertario, los logros en materia de estabilización macroeconómica son innegables: equilibrio fiscal primario por primera vez en una década y una drástica reducción de la inflación. Sin embargo, este «piso de estabilidad» aún no logra traducirse en una mejora sustancial de la calidad de vida para la gran mayoría.
El espejismo de los números: ¿Por qué baja la pobreza?
Según los datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, la pobreza por ingresos registró una caída significativa, situándose en el 31,6% para el primer semestre de 2025. No obstante, los especialistas advierten que este descenso tiene componentes estadísticos más que mejoras reales en el bienestar.
«La caída de la pobreza resulta difícil de explicar únicamente por mejoras en empleo y salarios; la desaceleración del precio de la canasta básica influye más que la recuperación de los ingresos».
En contraste, el estrés económico —la percepción de que los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos habituales— se mantiene en niveles críticos: casi una de cada dos personas (46,8%) admite vivir en hogares que no llegan a fin de mes.
Radiografía de la Matriz Social Argentina (2025)
| Estrato Social | Ingresos Mensuales (Hogar) | Caracterización |
| Elite / Ricos (3%) | Más de $30.000.000 | Integración plena y globalizada.+1 |
| Medios Integrados (27%) | $5.000.000 a $30.000.000 | Sectores profesionales con estabilidad relativa. |
| Medio-Bajo Vulnerable (40%) | $2.000.000 a $5.000.000 | Segmento «aspiracional» en riesgo ante shocks inflacionarios. |
| Bajo / Pobre Extremo (30%) | Menos de $2.000.000 | Atrapados en la informalidad y dependencia de ayuda estatal. |
Fuente: Elaboración propia en base a Figura 1 del ODSA-UCA.
El desafío del empleo formal y la minería como eje
El informe del Banco Mundial resalta que el lugar de trabajo es el camino más seguro para escapar de la pobreza: cuando un jefe de hogar consigue empleo formal, la probabilidad de que su familia sea pobre cae un 26,5%. En Argentina, este motor está apagado: el empleo registrado privado lleva una década estancado en torno a los 6,2 millones de puestos.
En este contexto, sectores como la minería aparecen como estratégicos. La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) insiste en la necesidad de marcos regulatorios claros, como una Ley de Glaciares con criterios científicos, para destrabar inversiones responsables que generen empleo de calidad sin descuidar el ambiente.
¿Despegue o final? La grieta de expectativas
Pese a las restricciones materiales, una encuesta reciente de DC Consultores muestra que el capital político del presidente Javier Milei sigue siendo robusto en términos de expectativas:
- 66,7% cree que las reformas son el «comienzo del despegue» y que el país finalmente crecerá.
- 33,3% opina que son el «principio del fin» y que Argentina retrocederá.
La sociedad argentina se encuentra ante una disyuntiva estructural: transformar la estabilidad nominal en un proceso de desarrollo con movilidad social, o consolidar un modelo de baja demanda laboral y alta desigualdad persistente.







