El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

Moody’s advierte sobre el Banco Rioja: Alta morosidad, pérdidas reales y dependencia del sector público

Un informe actualizado señala que la entidad conserva niveles de capital sólidos, pero enfrenta un deterioro en la rentabilidad y un riesgo creciente asociado a la situación financiera de la provincia. La mora alcanzó el 15,9% y el ROE fue negativo. El Banco Rioja volvió a quedar bajo la lupa de los mercados tras el…

Un informe actualizado señala que la entidad conserva niveles de capital sólidos, pero enfrenta un deterioro en la rentabilidad y un riesgo creciente asociado a la situación financiera de la provincia. La mora alcanzó el 15,9% y el ROE fue negativo.

El Banco Rioja volvió a quedar bajo la lupa de los mercados tras el último informe de Moody’s Local Argentina, que confirmó su calificación crediticia en BBB-.ar con perspectiva estable, pero encendió señales de alerta sobre su desempeño financiero, la calidad de su cartera y su fuerte exposición a la economía provincial.

Según el reporte publicado el 5 de marzo de 2026, la entidad muestra una combinación compleja: por un lado, mantiene niveles de capital elevados que le permiten absorber pérdidas moderadas; por otro, enfrenta una rentabilidad negativa en términos reales y un deterioro en la calidad de sus activos, reflejado en una mora que alcanzó el 15,9% a septiembre de 2025.

Rentabilidad en rojo y presión estructural

Uno de los puntos más críticos del informe es el desempeño operativo del banco. En los últimos 12 meses analizados, la entidad registró un retorno sobre el patrimonio (ROE) negativo de 9,4%, lo que evidencia una pérdida sostenida de rentabilidad en un contexto de alta inflación y caída de ingresos financieros.

Este resultado se explica, en gran medida, por la reducción de los ingresos provenientes de títulos públicos y privados, un componente clave en la estructura de ingresos del banco, que no logró ser compensado por la baja en los costos financieros.

A nivel contable, el deterioro también se refleja en resultados netos negativos, consolidando una tendencia que se arrastra desde ejercicios anteriores y que condiciona la capacidad de generación de valor de la entidad.

Alta morosidad y concentración del riesgo

El informe también pone el foco en la calidad de la cartera crediticia. La mora del 15,9% se ubica por encima de los niveles promedio del sistema financiero y está explicada principalmente por el segmento comercial.

A esto se suma un dato estructural: la fuerte concentración del riesgo. El banco tiene una exposición significativa a un grupo reducido de deudores y, además, su cartera está altamente vinculada a empresas y empleados públicos de La Rioja.

Este punto es central para entender el diagnóstico de Moody’s: la salud financiera del banco está estrechamente atada a la situación económica de la provincia.

Dependencia de la provincia y fragilidad del modelo

El Banco Rioja opera como agente financiero del Estado provincial, lo que le garantiza fondeo estable y de bajo costo, pero al mismo tiempo lo expone a un riesgo sistémico: cualquier deterioro en las cuentas públicas impacta directamente en su balance.

Moody’s advierte que la “débil situación económico-financiera de la Provincia de La Rioja continuará presionando sobre la morosidad del banco”, en un contexto donde la economía local muestra baja diversificación y alta dependencia de transferencias nacionales.

Este vínculo estructural limita la capacidad del banco para diversificar riesgos y lo vuelve particularmente sensible a shocks fiscales o recortes en el flujo de recursos.

Capital sólido, pero bajo presión

El principal factor que sostiene la calificación actual es el nivel de capitalización. A septiembre de 2025, el banco presentaba un ratio de capital del 30,7%, por encima de muchos comparables del sistema.

Sin embargo, el informe introduce un matiz clave: estos niveles de capital se explican en gran medida por aportes históricos del accionista —la Provincia de La Rioja— y no se espera que continúen en el corto plazo.

Esto abre un interrogante sobre la capacidad futura de absorción de pérdidas si la morosidad continúa en ascenso o si la rentabilidad no logra revertirse.

Un banco atado al destino provincial

Más allá de la confirmación de la calificación, el informe deja una conclusión implícita: el Banco Rioja no puede analizarse de manera aislada. Su desempeño está directamente condicionado por la evolución fiscal, económica y social de la provincia.

En un escenario nacional de ajuste, caída de ingresos reales y tensiones fiscales, el banco enfrenta un desafío doble: sostener su rol como herramienta financiera del Estado provincial y, al mismo tiempo, mejorar sus indicadores para evitar un deterioro en su perfil crediticio.

El dato es relevante a nivel nacional: en un sistema financiero donde los bancos públicos provinciales cumplen funciones clave en sus economías locales, el caso de La Rioja expone los límites de un modelo altamente dependiente del sector público y con baja diversificación.

La advertencia de Moody’s, aunque sin cambios en la calificación, deja abierta una señal clara: el margen de maniobra existe, pero se está reduciendo.

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