Política

La 51° COFENAF y el cruce riojano: Alfredo Menem denunció el «ahogo financiero» en el Palacio Libertad y apuntó al núcleo del poder libertario —su propio apellido

Por Eduardo Nelson German · 22 de abril de 2026 · 11:30

El 21 de abril, en la sede del Palacio Libertad de la Ciudad de Buenos Aires, se desarrolló la 51° sesión del Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia (COFENAF), encabezada por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. La apertura estuvo a cargo del secretario nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, Juan Bautista Ordoñez —presidente del organismo—, acompañado por el subsecretario de Políticas Familiares, Arnoldo Scherrer Vivas; el subsecretario de Políticas Territoriales, Mariano Uset; el subsecretario de Promoción Humana, Martín Lepera; y la presidente del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Gabriela Real. Participaron también representantes de UNICEF, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), en calidad de observadores técnicos. En ese marco de solemnidad institucional, el ministro de Desarrollo, Igualdad e Integración Social de La Rioja, Alfredo «Turco» Menem, protagonizó un cruce con funcionarios nacionales que se viralizó en horas. La frase que lo condensó fue tan directa que ningún oyente riojano necesitó explicación: «no debe ser por la provincia, es que no quieren llegar con políticas a La Rioja». El destinatario nominal del reproche —»el Presidente del Congreso»— es Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y principal operador de La Libertad Avanza en el Parlamento.

El marco institucional

La 51° sesión del COFENAF no era una reunión rutinaria. Capital Humano la había instrumentado como vitrina de su nueva agenda social: presentación del primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, puesta en valor del programa «Ver para Ser Libres», exposición del dispositivo itinerante «Trenes de Capital Humano» y de los «Centros de Familia» que el ministerio promueve como espacios de desarrollo autónomo. El diseño del encuentro —con organismos internacionales en la sala y la ministra presidiendo la apertura— apuntaba a proyectar hacia las provincias y hacia la cooperación internacional la imagen de un esquema federal articulado, con rumbo claro y métricas propias.

El perfil del anfitrión nacional, sin embargo, tiene sus propias particularidades. Juan Bautista Ordoñez llegó a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia en noviembre de 2024 tras la salida de Yanina Nano Lembo, envuelta en el escándalo de la compra de una cafetera de dos millones de pesos. Antes de desembarcar en Capital Humano como director de Planeamiento Estratégico, Ordoñez fue vicepresidente de Aerolíneas Argentinas, country manager de la multinacional del juego Codere, director de Asuntos Corporativos en YPF, director en Grupo Roggio y Herbalife, y —dato que no pasa inadvertido en una geografía como la riojana— director ejecutivo de Barrick Gold en Argentina, cargo que asumió tras el derrame de cianuro de Veladero en 2015 y que incluyó la gestión de un segundo derrame pocos meses después. No cuenta con experiencia previa en áreas sociales. Su nombramiento forma parte de la estrategia de Pettovello de rodearse de gestores privados y desplazar a los funcionarios de carrera del área social que la ministra identifica con «capas geológicas del kirchnerismo».

En ese escenario —sede monumental, ministra presidiendo, observadores internacionales, secretario con perfil de gerente corporativo— Alfredo Menem tomó la palabra.

Qué pasó en la sala

La escena, registrada en video y difundida en redes sociales durante las últimas horas, transcurrió cuando el ministro riojano intervino con una carpeta de datos en la mano y un discurso centrado en el deterioro de la capacidad operativa provincial: la demanda social en La Rioja crece, las transferencias federales cayeron, y los programas que sostiene la provincia con fondos propios están al límite.

En ese punto, una funcionaria nacional interrumpió la alocución y reconvino al ministro riojano por una cuestión técnica: la provincia, según Capital Humano, no habría completado la adhesión a los sistemas de datos nacionales que permitirían gestionar asistencias, lo que convertiría el reclamo en una expresión política sin respaldo de información. Fue entonces cuando la funcionaria lanzó la frase que condensa la contradiscusión del gobierno nacional: «magia no podemos hacer».

Menem mantuvo el pulso, bajó el registro y replicó con una observación meta-discursiva: si las provincias no pueden relatar lo que viven en su territorio, la reunión del Consejo Federal deja de ser un ámbito de articulación y pasa a ser «una exposición» del nivel nacional sobre las jurisdicciones. La chispa del debate saltó después, cuando desde el estrado nacional se deslizó que el ejecutivo de Ricardo Quintela bloquearía el ingreso de operativos de Nación al territorio riojano por «cuestiones políticas». Ahí Menem formuló la línea que se viralizó: la que dijo que si no llegan políticas a La Rioja es porque no quieren llegar.

Quién es Alfredo Menem

Para dimensionar la intervención hay que tener presente tres datos biográficos del funcionario. El primero es su cargo: Alfredo Menem conduce desde 2022 el Ministerio de Desarrollo, Igualdad e Integración Social, una cartera que coordina los programas sociales, alimentarios, de niñez, de discapacidad y el Plan Angelelli de infraestructura básica que despliega el gobierno provincial. Es, dentro del gabinete de Quintela, uno de los ministros con mayor exposición pública y mayor volumen operativo de gestión territorial.

El segundo es su vínculo familiar con el clan más visible del oficialismo nacional. Alfredo Menem tiene el mismo apellido que Martín Menem —presidente de la Cámara de Diputados— y de Eduardo «Lule» Menem —subsecretario de Gestión Institucional y principal operador político de Karina Milei—. Esta relación de apellido opera en todas sus intervenciones públicas como un subtexto inevitable: Alfredo Menem no denuncia a un gobierno ajeno, denuncia a funcionarios del otro lado de la grieta.

El tercero es su posicionamiento de futuro. El analista Ramón Indart reveló semanas atrás que Alfredo Menem —yerno de Quintela, conocido en redes como @turcomenem— se está instalando en Buenos Aires con un perfil candidateable propio orientado a la gobernación riojana de 2027. En el escenario que se abre, el apellido Menem podría quedar repartido en dos boletas de colores opuestos disputando la misma provincia: Martín por La Libertad Avanza, Alfredo por el peronismo. Ese horizonte electoral le da a cada una de sus declaraciones un peso adicional: no son solo intervenciones de un ministro, son construcción de candidatura.

El reclamo, con números

La crítica de Menem no es declamativa. La serie de datos que viene cargando la cartera desde principios de 2026 traza un cuadro consistente del «ahogo financiero» que denuncia. A mediados de marzo, el ministro confirmó que el desdoblamiento del programa Potenciar Trabajo por parte del gobierno de Milei dejó afectados en La Rioja entre diez y doce mil beneficiarios. El 75 % de los titulares locales quedó reubicado en el nuevo programa «Acompañamiento Social», segmentado para mayores de 50 años —es decir, para personas con baja probabilidad de reinserción laboral formal en un mercado en contracción—. En términos de circulante, Menem estimó que la provincia perderá unos 850 millones de pesos mensuales de consumo interno.

A eso suma el dato más grueso: La Rioja reclama al Tesoro Nacional unos USD 1.400 millones en fondos extracoparticipables adeudados, según las mediciones que maneja la propia cartera. Y contabiliza, en paralelo, 250 comedores y merenderos cerrados por la interrupción del flujo alimentario desde Capital Humano. En el plano escolar, la provincia sostiene el almuerzo PAR con fondos propios para más de 20 mil alumnos en 245 escuelas, pero dejó de cubrir desayuno y merienda, servicios que antes se financiaban con partidas nacionales.

Con ese diagnóstico cargado, cuando Menem entra a una reunión del Consejo Federal de Niñez, no va a pedir una política futura. Va a reclamar lo que considera una deuda acumulada de casi dos años.

El Consejo Federal como termómetro

El Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia fue creado por la Ley Nacional 26.061 como ámbito de coordinación entre el nivel federal y las 24 jurisdicciones para el diseño e implementación de políticas públicas destinadas a la infancia. Su función técnica es acordar lineamientos comunes, distribuir recursos específicos, y articular la respuesta ante emergencias o situaciones críticas de vulneración de derechos.

En la práctica política de los últimos dos años, ese Consejo se convirtió en uno de los espacios donde se escenifica con más claridad la ruptura entre la gestión nacional y los gobiernos provinciales de oposición. Menem no está solo en esa disputa: ya en junio de 2024 firmó junto a siete colegas de Buenos Aires, Jujuy, Formosa, Misiones, Santiago del Estero, La Pampa y Tierra del Fuego un pedido formal de convocatoria al Consejo Federal de Ministros de Desarrollo Social, denunciando la paralización del diálogo técnico con la ministra Sandra Pettovello. El episodio actual —con la acusación de retaceo de datos desde el nivel nacional y la acusación de bloqueo político de retorno desde La Rioja— es una nueva capa sobre esa misma falla tectónica.

Lo que significa apuntar al «Presidente del Congreso»

Al cerrar su intervención en el cruce, Menem dejó una línea que ningún observador riojano puede leer como genérica: sostuvo que «el Presidente del Congreso» no debería querer llegar con políticas a La Rioja. En el organigrama argentino actual, esa figura es Martín Menem. Primera espada de La Libertad Avanza en el Congreso. Y, según la cobertura política reciente, uno de los nombres que La Libertad Avanza baraja para disputarle la gobernación a un candidato oficialista riojano en 2027 —que podría ser, justamente, Alfredo Menem.

Leída en ese plano, la frase deja de ser un reproche a un abstracto nacional y se convierte en una jugada de pizarrón familiar. Alfredo Menem no cuestiona una política de Capital Humano: cuestiona a su primo por nombre y cargo, y lo acusa de haber tomado la decisión deliberada de no financiar a la provincia de la que ambos comparten el apellido.

Es, en clave política, el preanuncio de una campaña 2027 en la que el apellido Menem —el que gobernó La Rioja durante casi medio siglo— va a dividirse entre dos herederos enfrentados. Y el Consejo Federal de Niñez, esta vez, fue el escenario donde esa división se volvió pública.

Lo que sigue

La dinámica inmediata tiene dos frentes. Por el lado técnico, la discusión sobre los sistemas de datos provinciales y las adhesiones pendientes debería ventilarse en próximas reuniones del Consejo; si efectivamente la provincia no cumplió con las carga de información requerida, ese es un argumento que el nivel nacional puede volver a activar cada vez que Menem reclame en público. Por el lado político, la pregunta es si el gobierno nacional responderá al señalamiento directo del ministro riojano o si optará por no engancharse en una disputa familiar que le convendría mantener fuera de la agenda mediática. La experiencia reciente sugiere que Capital Humano prefiere la segunda opción.

Mientras tanto, la grieta entre el Ministerio de Capital Humano y las carteras sociales provinciales de oposición sigue abriéndose, y en La Rioja el termómetro es, literalmente, familiar: dos primos con el mismo apellido, dos boletas electorales posibles, y un Consejo Federal de Niñez que funcionó —por unos minutos— como cámara de resonancia del conflicto de fondo.