Política

Pedro Peretti compartió su mirada sobre el campo y la producción con Quintela y Molina en La Rioja

Por Eduardo Nelson German · 28 de abril de 2026 · 15:46

El escritor pacense, exdirigente de la Federación Agraria Argentina e integrante del Movimiento Arraigo, recorrió la provincia presentando sus libros junto al gobernador Ricardo Quintela y al intendente capitalino Armando Molina. La visita se inscribe en el armado de la candidatura presidencial del riojano y aporta capital simbólico vinculado al federalismo agrario y al cooperativismo del interior.

El escritor y chacarero pacense Pedro Peretti, exdirigente de la Federación Agraria Argentina e integrante del Movimiento Arraigo y de la agrupación Grito de Alcorta, visitó La Rioja durante esta semana en el marco de una gira de presentación de sus libros que incluyó encuentros con la conducción política provincial. La recepción estuvo encabezada por el gobernador Ricardo Quintela y el intendente de la Capital riojana, Armando Molina, en una visita que el propio escritor compartió a través de sus redes sociales y que se inscribe en el armado del lanzamiento presidencial del mandatario riojano de cara a 2027.

La presentación se desplegó alrededor de los ejes que constituyen el centro de la producción intelectual de Peretti: el campo, la producción agropecuaria, la tierra como factor productivo y social, y el futuro de la Argentina como nación con vocación federal y productiva. La definición que el escritor compartió en sus redes sociales sintetizó el sentido del encuentro: «Seguimos compartiendo una mirada sobre el campo, la producción, la tierra y el futuro de Argentina». La frase, leída en el contexto político actual, opera como anclaje conceptual del armado quintelista en la tradición agraria del peronismo y del federalismo productivo del interior argentino.

El perfil de Peretti merece ser desglosado para entender el peso simbólico de la visita. El escritor y chacarero proviene de Máximo Paz, en el sur de la provincia de Santa Fe, donde gestiona su propia explotación agropecuaria. Fue dirigente histórico de la Federación Agraria Argentina —la entidad que representa al pequeño y mediano productor agropecuario—, integra el Movimiento Arraigo —que reivindica la soberanía alimentaria y la permanencia del productor familiar en el campo— y es seguidor de Bases Federadas y de la Mesa Agroalimentaria, dispositivos que han sostenido durante años un discurso crítico del modelo concentrador del agronegocio dominante en la Argentina.

La elección de Peretti como interlocutor del armado quintelista no es casual. La Rioja, sin perfil sojero ni ganadero a la escala de las provincias pampeanas, comparte con el escritor pacense una preocupación común sobre el modelo de desarrollo productivo del país: la concentración de la riqueza agropecuaria en pocas manos, el despoblamiento del interior, la pérdida de soberanía alimentaria como consecuencia de la primarización exportadora y la necesidad de políticas públicas que sostengan la viabilidad económica del pequeño y mediano productor. La visita aporta al armado riojano el capital simbólico de un interlocutor con legitimidad construida desde fuera del aparato partidario tradicional.

La presencia de Armando Molina en el encuentro completa el cuadro institucional. El intendente de la Capital riojana viene exhibiendo en las últimas semanas un alineamiento explícito con el armado nacional de Quintela, incluso compartiendo la consigna «Es tiempo de cambiar el modelo» en sus redes sociales. La incorporación del jefe municipal del distrito más importante a la recepción de Peretti consolida la imagen de unidad institucional alrededor del gobernador y, simultáneamente, posiciona a Molina como interlocutor de las agendas que el quintelismo busca incorporar al programa presidencial.

El componente intelectual de la gira tiene relevancia estratégica específica. La presentación de libros opera como dispositivo de instalación de ideas en la conversación pública, en un formato que excede los acuerdos partidarios convencionales y permite construir afinidades programáticas alrededor de ejes temáticos concretos. Peretti ha publicado libros sobre la cuestión agraria argentina, el cooperativismo y el federalismo, y su circulación en territorio riojano contribuye a tejer el armazón ideológico sobre el cual el quintelismo construye su candidatura presidencial.

La articulación del encuentro con las agendas concretas del territorio merece atención. La Rioja exhibe un cuadro productivo agropecuario marcado por la vitivinicultura del oeste, la olivicultura, la nogalicultura y los cultivos de los valles cordilleranos, con presencia significativa de pequeños productores que enfrentan los mismos desafíos estructurales que Peretti ha analizado en sus libros: dificultades de acceso al financiamiento, presión de las cadenas comercializadoras concentradas, falta de políticas públicas específicas para el sector y migración de los jóvenes rurales hacia los centros urbanos. La conversación con Quintela y Molina, en ese sentido, no fue solo simbólica.

La definición del Movimiento Arraigo del que Peretti participa resulta especialmente relevante para una provincia como La Rioja. El espacio reivindica el «arraigo» como concepto político-económico que articula tres dimensiones: la permanencia del productor en el territorio, la sostenibilidad económica de la actividad rural a pequeña y mediana escala, y la integración de la producción agropecuaria con el desarrollo industrial regional. Aplicada a La Rioja, esa concepción dialoga con los intentos provinciales de sostener el complejo vitivinícola en Chilecito, los Llanos productivos y el corredor del oeste, pese a la presión que ejerce sobre el sector el cuadro recesivo nacional.

El contexto político en que se inscribe la visita de Peretti agrega capas adicionales de significación. Quintela acaba de blanquear su candidatura presidencial mediante una operación comunicacional del PJ riojano que incluyó una serie de placas en redes sociales bajo la consigna «Quintela 2027: proyecto y unidad». El escritor pacense, con su trayectoria en la Federación Agraria y su perfil de productor con peso intelectual propio, aporta al armado riojano el componente del campo no concentrado, una franja electoral particularmente sensible en el interior productivo argentino que el peronismo perdió durante los últimos ciclos electorales y que necesita recuperar para construir una candidatura competitiva.

Para el conjunto del peronismo opositor a Javier Milei, la visita de Peretti a La Rioja también opera como señal interna. El escritor mantiene equidistancia crítica respecto de las distintas vertientes del peronismo nacional —ha cuestionado tanto al kirchnerismo histórico como a las experiencias de gestión del agronegocio— y su presencia en el armado quintelista exhibe que el dispositivo riojano construye con dirigentes y pensadores que no están encolumnados detrás de La Cámpora ni del kicillofismo. La diversidad de interlocutores refuerza la propuesta de «tercera vía» que el quintelismo viene desplegando como diferenciación táctica frente a las otras dos vertientes opositoras.

La pregunta que queda planteada es cómo se traducirá la afinidad intelectual exhibida en el encuentro a propuestas programáticas concretas en una eventual plataforma presidencial 2027. La conversación sobre «el campo, la producción, la tierra y el futuro de Argentina» puede operar como base ideológica significativa, pero requerirá traducción específica a políticas públicas: regímenes tributarios diferenciales para pequeños productores, políticas de tenencia de la tierra, fortalecimiento del cooperativismo agropecuario, integración entre producción primaria e industrialización local. El quintelismo, mientras concentra esfuerzos en el lanzamiento del 1° de Mayo en Parque Norte, va sumando las voces y los gestos que tendrá que articular en algún momento del recorrido en una propuesta programática unificada que justifique la apuesta presidencial.