El gobernador bonaerense Axel Kicillof reunió en La Plata a dirigentes peronistas de distintas provincias y volvió a proyectar su figura hacia la disputa presidencial de 2027. La Rioja tuvo una representación mayor a la informada inicialmente: participaron el secretario de Ambiente, Santiago Azulay, y el ministro de Trabajo, Empleo e Industria, Federico Bazán.
El seminario “Peronismo por peronistas”, organizado por el intendente Julio Alak y el exintendente Julio Pereyra, se desarrolló en siete paneles con referentes de Salta, Jujuy, Santa Fe, Corrientes, Neuquén, Chaco y La Rioja.
Uno de los movimientos centrales fue la presencia del vicegobernador salteño Antonio Marocco, dirigente cercano al gobernador Gustavo Sáenz, enfrentado con la conducción de Cristina Kirchner en el PJ. Su asistencia abrió un puente entre Kicillof y un sector del peronismo norteño que busca conservar autonomía.
El vínculo no implica un alineamiento automático. Sáenz sostiene que en 2027 debería surgir un candidato del Norte Grande y dejó abierta la posibilidad de competir si obtiene el respaldo de otros mandatarios. En esa discusión mencionó, entre otros, a Ricardo Quintela, Raúl Jalil, Gildo Insfrán y Osvaldo Jaldo.
Kicillof afirmó que la unidad no debe nacer de acuerdos de cúpula, sino construirse “de abajo hacia arriba”. También cuestionó el rumbo de Javier Milei y planteó la necesidad de elaborar una alternativa política nacional. Un día antes había viajado a Chaco para extender su armado en el interior.
La presencia de Azulay y Bazán incorpora al Gobierno riojano en una trama donde conviven la proyección presidencial de Kicillof y las aspiraciones del Norte Grande. Quintela, que también intentó disputar la conducción nacional del peronismo, aparece ahora dentro del universo de gobernadores que Sáenz pretende interpelar.
Durante la jornada varios dirigentes respaldaron una eventual candidatura de Kicillof. Participaron además Verónica Magario, Juan Manuel Abal Medina, Carlos Bianco, Darío Martínez y el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez.
El encuentro dejó una señal política: la carrera hacia 2027 ya comenzó a ordenarse mediante acuerdos territoriales, aunque todavía sin candidaturas formalizadas. Para La Rioja, la doble presencia ministerial confirma que la provincia busca conservar un lugar en esa conversación federal.



