Eduardo German

Noticias de Argentina y La Rioja

Molina aclaró que las deudas no desaparecen pese a suspender los embargos municipales

El intendente de la Capital explicó que la suspensión de determinados embargos salariales tendrá una vigencia de 180 días, pero no extingue las obligaciones contraídas por los trabajadores. Durante ese plazo, el municipio revisará descuentos y casos que podrían presentar condiciones abusivas.

El intendente de la Capital explicó que la suspensión de determinados embargos salariales tendrá una vigencia de 180 días, pero no extingue las obligaciones contraídas por los trabajadores. Durante ese plazo, el municipio revisará descuentos y casos que podrían presentar condiciones abusivas.

LA RIOJA. La suspensión de determinados embargos sobre los salarios de los trabajadores municipales no significa que las deudas desaparezcan. El intendente de la Capital, Armando Molina, aclaró el alcance de la medida y explicó que el alivio tendrá una duración de 180 días, período durante el cual el municipio buscará intervenir en los casos más comprometidos.

“La deuda no desaparece”, precisó Molina al explicar uno de los aspectos centrales de la decisión.

Según sostuvo, durante esos 180 días tampoco correrán intereses en las obligaciones alcanzadas por la normativa. Una vez concluido ese plazo, por lo tanto, seguirá existiendo el capital adeudado y deberá determinarse cómo continúa cada obligación.

La medida se instrumentó a partir de la legislación provincial sancionada en agosto y comenzará a tener impacto sobre las liquidaciones salariales de los empleados municipales.

Qué descuentos se suspenden y cuáles continúan

Molina explicó que el municipio frenará determinados embargos, descuentos y pagos instrumentados mediante órdenes judiciales, aunque la medida no alcanza indiscriminadamente a todas las obligaciones.

Quedan fuera, entre otras, las de carácter alimentario. También diferenció los préstamos concedidos por entidades bancarias y financieras habilitadas de aquellas operaciones sobre las que podrían existir indicios de usura.

El intendente anticipó además una revisión integral de los códigos de descuento que operan actualmente sobre los salarios municipales.

La intención es determinar quién realiza cada retención, cuál es el origen de la obligación y bajo qué condiciones fue contraída.

Los casos que encendieron la alarma

Molina aseguró que la decisión se tomó después de detectar situaciones de fuerte endeudamiento entre trabajadores municipales.

Mencionó el caso de una empleada que habría solicitado $180.000 y posteriormente sufrió descuentos de $150.000 mensuales durante seis meses. Según el intendente, pese a haber afrontado ya retenciones por $900.000, todavía tendría una deuda de otros $900.000.

También describió el caso de una mujer que habría solicitado $800.000 y cuya vivienda terminó involucrada en la operación. Según Molina, no habría firmado solamente un pagaré, sino un boleto de compraventa.

Ambas situaciones requieren el análisis de los contratos y expedientes correspondientes para establecer con precisión las condiciones en las que fueron realizadas las operaciones.

Un plazo de 180 días, no una condonación

El punto central de la medida es que se trata de una suspensión temporal y no de una condonación.

El trabajador alcanzado obtiene un período durante el cual determinados descuentos dejan de afectar directamente su salario, pero continúa siendo deudor.

El desafío para el municipio será utilizar esos seis meses para revisar las operaciones cuestionadas, determinar si existieron condiciones abusivas y establecer cuáles retenciones podrán reanudarse una vez terminado el período de protección.

La medida supone así un alivio inmediato sobre determinados salarios, pero deja abierta una cuestión decisiva: qué ocurrirá con cada deuda cuando finalicen los 180 días.

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo