Luz Santángelo confirmó la salida de Miguel Zárate en Seguridad, defendió los Chachos y empuja a una mujer para la gobernación en 2027

La secretaria de Comunicación y estratega política de Ricardo Quintela adelantó cambios en el gabinete provincial, advirtió que las cuasimonedas blindan la microeconomía frente al ajuste de Javier Milei y cruzó a los medios porteños que se burlaron del gobernador: “No entienden nada de lo que pasa en las provincias”.

La Casa de las Tejas se prepara para un recambio inminente en un área sensible. La secretaria de Comunicación y Planificación Pública, Luz Santángelo Carrizo, confirmó que el gobernador Ricardo Quintela ya tiene sobre su escritorio una terna de nombres para definir al reemplazante de Miguel Zárate al frente del Ministerio de Seguridad y Justicia. La revelación, soltada en el tramo final de un mano a mano televisivo y radial, blanqueó las tensiones y el desgaste acumulado en la gestión del área, marcando el pulso de una administración que ingresa en sus últimos catorce meses de mandato bajo un escenario de asfixia financiera impuesta por la Casa Rosada.

“Hay un cambio de gabinete que se va a conocer y es el del ministro de Seguridad. El gobernador tiene la terna en su despacho, está evaluando los perfiles y cuando esté la decisión tomada se anunciará inmediatamente”, lanzó la funcionaria. La salida de Zárate no es un dato menor en el tablero riojano: clausura semanas de hermetismo en los pasillos de la gobernación y abre la disputa entre el riñón quintelista más duro y los sectores institucionales que buscan contener la creciente demanda social y los reclamos en la fuerza policial.

Chachos hasta fin de año y la trinchera contra la recesión libertaria

A poco más de un año de concluir el segundo mandato constitucional de Quintela, Santángelo no apeló al maquillaje para describir el momento económico. Reconoció demoras forzosas en el plan de gobierno original y justificó la instrumentación del Bono de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocido popularmente como el «Chacho», como un dique de contención imprevisto pero indispensable.

“El Chacho no estaba en los planes; fue una contingencia obligada para cuidar a la gente. La plata formal se nos va de la provincia a través de la virtualidad y las compras digitales en Mercado Libre. El Chacho, en cambio, se mueve de mano en mano acá adentro, reactiva el comercio de barrio y sostiene el consumo local”, explicó, haciendo eco de los informes que el ministro de Hacienda, Jorge Fabián Blanco, llevó recientemente al debate presupuestario en el Congreso Nacional.

Frente a la incertidumbre sobre la continuidad de la cuasimoneda en 2025, la vocera provincial fue cauta: confirmó que el esquema actual de rescate y circulación tiene vigencia garantizada hasta diciembre mediante inyecciones planificadas de 90 a 120 días, aunque admitió que la falta de previsibilidad macroeconómica impide compromisos a largo plazo. “Vivimos el día a día. Nos ataca la moral no poder proyectar, pero mientras la Nación recortó partidas de coparticipación, obra pública y subsidios, acá el gobernador tomó la decisión de no cortar sueldos, no pagar en cuotas y achicar en otras áreas como eventos y becas deportivas para garantizar medicamentos y asistencia a sectores vulnerables”, remarcó.

La obra pública, pilar histórico del quintelismo que llegó a exhibir récords de entrega de viviendas sociales, quedó reducida al mantenimiento operativo y a intervenciones de conectividad barrial y asfalto en el interior, como las anunciadas en Chepes o las obras de electrificación rural en Valle Hermoso. “Cualquier obra que no se mantiene se deteriora como una casa con humedad. Tuvimos que frenar la construcción de nuevas viviendas porque la motosierra nacional nos quitó los recursos”, graficó.

Lágrimas en el interior, furia con la prensa porteña y el armado del PJ

La funcionaria se detuvo con dureza en las repercusiones mediáticas que generó el reciente viaje de Quintela a la Laguna de Chepes, donde el mandatario provincial rompió en llanto al entregar asistencia a pobladores rurales, una imagen que fue objeto de burlas en los canales de noticias de la Capital Federal.

“Ricardo es incouchable, es absolutamente genuino en sus emociones y en sus broncas. Un colega de Buenos Aires me llamó indignado por cómo lo trataban allá y me dijo: ‘Son unos diablos que no conocen la vida del interior’. Y es tal cual. Esos medios porteños no entienden nada de lo que significa que el Estado llegue a un paraje alejado donde la gente no tenía agua ni luz”, disparó.

Esa misma impronta territorial es la que, según Santángelo, sostiene la proyección nacional del mandatario riojano en la disputa por la normalización del Partido Justicialista. Lejos de bajarlo de la carrera federal, ratificó que Quintela seguirá recorriendo provincias como interlocutor de los gobernadores díscolos y la dirigencia tradicional: “Si tiene que ser candidato a presidente o encabezar una interna peronista, lo va a ser; y si le toca acompañar, acompañará. Hoy es de los pocos que mantuvo la coherencia ideológica desde la campaña de 2023. El peronismo tiene que unirse sí o sí con cualquiera que entienda que este gobierno de Javier Milei es un saqueo a la soberanía, o de lo contrario le vamos a volver a entregar el país a la derecha”.

La autocrítica partidaria también rozó a la gestión nacional anterior: “Al peronismo le faltó meter presos a los que endeudaron y vaciaron el país, y el gobierno de Alberto Fernández falló en mostrarle a la sociedad un plan económico concreto. La postura de Ricardo es clara: primero están las necesidades básicas del pueblo argentino y después los acreedores internacionales”.

La sucesión 2027: el debate por una gobernadora y la disciplina partidaria

Con la mira puesta en el recambio institucional de 2027, Santángelo abrió el paraguas sobre la necesidad de que el peronismo riojano garantice al menos ocho años más de continuidad política para consolidar apuestas estratégicas a largo plazo, como los 27 proyectos mineros en fase de exploración y el desarrollo del polo tecnológico y de software.

Consultada sobre la danza de precandidatos que circulan en la Legislatura y las intendencias del interior —donde ya se anotan figuras como Fernando Rejal o Rodrigo Brizuela y Doria—, la secretaria de Comunicación sorprendió al inclinar la balanza hacia la posibilidad histórica de una gobernadora mujer: “Sería maravilloso. En provincias chicas como la nuestra, el liderazgo femenino aporta un nivel de orden, detalle y disciplina indispensable para la toma de decisiones. No se trata de acompañar, se trata de conducir con el poder en la mano”.

La definición llega en medio de las discusiones por el cierre de listas en la Rama Femenina del PJ local, un sector donde se quebró la lista de unidad que sí se alcanzó a nivel provincial y departamental. “Me alegra profundamente que las compañeras no pidan permiso ni esperen una invitación, sino que quieran disputar el poder real. La paridad de género abrió la puerta institucional, pero el espacio se gana”, sostuvo, anticipando que las diferencias se saldarán puertas adentro.

Por último, le bajó el tono a la pulseada identitaria que divide las aguas entre quienes se autodefinen como leales «Q» y aquellos ministros y dirigentes —como el jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo— que prefieren no encasillarse en el personalismo: “El peronismo es un movimiento amplio, pero acá hay una conducción clara e indiscutible que es la de Ricardo Quintela. El gobernador es tan generoso que contiene a todos con responsabilidades de gestión y nadie queda marginado por cómo se defina. Lo importante no es la etiqueta, sino defender un modelo de provincia que no deje a nadie afuera”.


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