Productores riojanos en plenario regional de Agricultura Familiar

Un grupo de productores y productoras de la agricultura familiar de La Rioja participaron el último fin de semana de un plenario regional organizado por la rama Rural del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE Rural).

El encuentro, que se desarrolló entre el viernes y el domingo, tuvo lugar en la localidad cordobesa de Dean Funes y allí participaron unos 500 productores y productoras que son integrantes del MTE Rural de las provincias de Tucumán, La Rioja, Santiago del Estero, Catamarca y Córdoba.

El plenario sirvió para el intercambio de experiencias, conocimientos y fundamentalmente para poner en agenda las necesidades que son comunes a los productores del sector de las distintas provincias participantes. Además, se tuvo por objetivo fortalecer la organización y avanzar hacia la creación de una federación que nuclee a productores de todo el sector.

Tras el plenario, Eliana Almada, representante del MTE La Rioja, destacó la participación riojana en el evento y el aprendizaje que dejó esta experiencia. «Esta es la primera vez que participamos del plenario, para nosotros es un gran aprendizaje, nos llevamos ideas a La Rioja y estamos muy contentos de haber venido y conocer a toda la familia del MTE», señaló.

Almada valoró la decisión del sector de avanzar hacia la creación de una federación. «Nos llevamos mucho conocimiento y también el entendimiento de porqué hay que armar la federación. Estamos llevando esa información a La Rioja. La federación aún no está formada pero está en camino de formarse», afirmó a La Rioja/12.

Almada sostuvo que los trabajadores rurales de La Rioja «decidimos nuclearnos en el MTE porque entendemos que es la mejor manera de poder trabajar en comunidad, de poder organizarnos». «La idea fue nuclear amigos, familiares que nos acompañen, de a poco vamos formando grupos de mujeres y hombres rurales», añadió.

La trabajadora rural precisó que en La Rioja son unos 70 los integrantes de la rama rural distribuidos en 7 parajes, todos ubicados en el departamento Capital.

Luego se refirió a los ejes por donde se desarrolló este plenario en Dean Funes y dijo que las problemáticas comunes en la región son la falta de agua y el avance de la actividad minera.

«La problemática del agua es terrible porque no tenemos agua para la zona rural ni para los animales ni para la producción de hortalizas. En el caso de las mineras, hay luchas en los cerros para que la minería no pase y vemos que a través del Estado se hace imposible frenarla», indicó.

Almada subrayó que las principales actividades de la agricultura familiar en La Rioja son la producción cabritera, producción de ganado ovino y cultivo de hortalizas.

En este punto, Almada sostuvo que la unidad de los productores rurales fortalecerá los reclamos del sector. «Unirse hace la fuerza y esa es la manera de luchar y de lograrlo», expresó.

En tanto, desde el MTE se destacó que una de la organización es «seguir afianzando la idea de la agroecología para producir alimentos sanos; soberanía alimentaria; precios justos, y trabajo digno para el sector de la ruralidad y la economía popular».

Durante el plenario se realizó una feria en la plaza central de Dean Funes. «Las ferias de productos de la economía popular permiten a los y las productoras de la agricultura familiar visibilizar su trabajo, generar un circuito alternativo de comercialización, y poder seguir produciendo alimentos sanos y accesibles. Comercializar de manera directa, a precios populares y en puntos accesibles para los y las consumidoras, seguirá siendo parte de la lucha y trabajo diario del MTE», afirmaron.

¿Qué es el MTE Rural?

La rama Rural del Movimiento de los Trabajadores Excluidos nuclea a 30.000 familias agricultoras, campesinas e indígenas en 20 provincias.

El modelo de agricultura familiar produce los alimentos que llegan a la mesa de los consumidores, defiende el territorio y lucha por la soberanía alimentaria. La mayoría de los productores y productoras de la agricultura familiar trabajan en condiciones precarias. No son dueños de la tierra en la que trabajan, o en el caso de los pueblos originarios, su territorio está en constante disputa.

En ese marco, lograron organizarse para unificar demandas y luchar colectivamente por sus derechos. Hoy cuentan con decenas de cooperativas en todo el país y disponen de un puesto en el Mercado Central de Buenos Aires desde donde comercializan 1200 toneladas de hortalizas mensuales. Además, construyeron una herramienta de comercialización llamada Pueblo a Pueblo, que acerca mensualmente 40.000 kg de alimentos frescos y agroecológicos del productor al consumidor.