En un contexto de profunda crisis económica, La Rioja ha registrado la mayor disminución en las transferencias no automáticas devengadas y pagadas por el Estado nacional en julio de 2024. Según un informe reciente, estas transferencias a la provincia cayeron un 95,7% en términos nominales y un 98,8% en términos reales, en comparación con el mismo mes del año anterior. La situación es aún más alarmante al considerar las transferencias efectivamente pagadas, que descendieron un 90,3% nominalmente y un 97,3% en términos reales.

Este desplome coloca a La Rioja en el último lugar entre las provincias argentinas en términos de recepción de fondos nacionales, un hecho que resalta la grave situación financiera que atraviesa la provincia. Las transferencias devengadas en julio de 2024 totalizaron apenas $365 millones, mientras que las pagadas alcanzaron los $892 millones, cifras que contrastan dramáticamente con las necesidades de la provincia.


El panorama no es más alentador al analizar el acumulado del año. En los primeros siete meses de 2024, La Rioja ha recibido un 90,3% menos en transferencias devengadas y un 93,8% menos en transferencias pagadas, ambas en términos nominales, lo que representa una baja real del 97,2% y 98,4% respectivamente.

Este escenario refleja las dificultades del gobierno nacional para cumplir con sus compromisos financieros, exacerbadas por una inflación descontrolada que afecta tanto a las provincias como a la Nación. La situación en La Rioja es particularmente crítica, con sectores clave como la educación y la salud enfrentando desafíos significativos debido a la falta de fondos.

Las cifras alarmantes han generado preocupación entre los líderes provinciales, quienes demandan una respuesta urgente por parte del gobierno nacional para evitar un colapso en los servicios básicos y continuar con el desarrollo de obras fundamentales para la provincia.

Este recorte en las transferencias no automáticas no solo pone en riesgo el bienestar de los riojanos, sino que también podría tener implicancias políticas de gran envergadura, ya que las provincias más afectadas podrían intensificar sus reclamos en la arena nacional.











































