El gobernador de Buenos Aires evita responder a las críticas y busca mediar en la interna peronista entre Cristina Kirchner y Ricardo Quintela. Crecen las versiones de un posible encuentro para unificar la conducción del PJ.
En medio de la creciente tensión interna del Partido Justicialista (PJ), Axel Kicillof decidió desmarcarse de la judicialización impulsada por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien acudió a los tribunales por la oficialización de la lista para la conducción del partido. El gobernador bonaerense ha optado por no responder públicamente a los ataques recibidos de figuras del kirchnerismo, como Máximo Kirchner y Oscar Parrilli, y en cambio, busca favorecer un acuerdo que ponga fin a la interna.
Desde la Gobernación bonaerense afirmaron que «la judicialización no conduce a nada», un mensaje en línea con la estrategia de Kicillof de bajar su perfil tras varios actos públicos, como el de Berisso. Su objetivo es dejar que se decanten las negociaciones entre los distintos sectores del peronismo, con la esperanza de que Cristina Fernández de Kirchner y Quintela puedan llegar a un consenso para presentar una lista única.
Dirigentes cercanos a Kicillof, como la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, también se pronunciaron en contra de la judicialización, instando a la unidad del partido. «Nuestro fin debe ser unirnos y fortalecernos, no desgastarnos y lastimarnos», expresó Espinoza en un mensaje en X (antes Twitter), subrayando la importancia de la unidad en tiempos de crisis.
Esta actitud de Kicillof también lo distancia de Cristina Fernández de Kirchner, quien lo habría tildado de traidor en una reunión reciente en SMATA. Sin embargo, el gobernador mantiene su postura de que los conflictos internos no deben resolverse en los tribunales, sino a través del diálogo político.
En paralelo, fuentes cercanas informan que Wado De Pedro y Oscar Parrilli estarían en conversaciones con delegados de Quintela para buscar una solución consensuada que evite una fractura en el PJ. Si bien algunos sectores niegan la existencia de estos diálogos, crecen los rumores sobre un posible encuentro entre Cristina Kirchner y Quintela en los próximos días que podría sellar la paz interna del peronismo.
Con su decisión de bajar el perfil, Kicillof espera contribuir a un operativo unidad que resuelva la interna sin recurrir a la judicialización, y evitar así que el futuro del partido se defina en los tribunales electorales.







