En un escenario con demasiados aspirantes a la gobernación, el peronismo sabe que un traspié en las urnas puede ser un golpe fatal. Las elecciones legislativas son la antesala de la madre de todas las batallas.
La política de La Rioja se rige por una lógica que es más una máxima que una suposición: «Sin 2025 no hay 2027». Esta frase simple, que se repite en los círculos del poder, convierte las próximas elecciones legislativas en algo mucho más que una simple disputa por dos bancas a diputados nacionales y la renovación del 50 por ciento de la Legislatura provincial. La contienda de octubre es la antesala de la carrera por la gobernación, una suerte de plataforma de lanzamiento para los aspirantes que se posicionarán para la contienda de 2027.
El peronismo se encuentra en una encrucijada. Con «demasiados aspirantes para la gobernación», el partido corre el riesgo de fracturarse en la disputa interna. El resultado de la lista que encabeza Gabriela Pedrali será clave para definir quién tendrá el capital político suficiente para sentarse a la mesa de negociaciones para la sucesión de Ricardo Quintela. Un buen desempeño podría catapultarla, mientras que un resultado adverso podría debilitar el proyecto del oficialismo y abrir la puerta a otras figuras.
En el bando opositor, la situación es diferente, pero la lógica es la misma. La Libertad Avanza tiene en Martín Menem a su principal referente, y una victoria en octubre consolidaría su liderazgo y lo posicionaría como el rival a vencer en 2027. Por su parte, el radicalismo y el espacio de los gobernadores, denominado Provincias Unidas con Néstor Bosetti, ven en esta elección la oportunidad de demostrar su vigencia y de ser actores relevantes en la próxima contienda provincial.
Las elecciones de octubre, por tanto, son el «puntapié» de la gran disputa por el poder en 2027. Los resultados no solo determinarán la conformación de las bancas, sino que también darán una idea de la fortaleza de cada espacio, de sus liderazgos y de su capacidad de movilización. Quien salga victorioso, tendrá una ventaja fundamental para la batalla final por el control de la Casa de Gobierno.







