La Asociación de Taxis Independientes denunció tráfico de influencias por el traslado de una parada cerca del Sanatorio Rioja. Ahora exigen que el Municipio retire todas las bases de remises de la ciudad, advirtiendo que el conflicto «no va a terminar bien».
La parada que encendió la mecha
LA RIOJA. – Lo que comenzó como un simple reordenamiento de tránsito en el microcentro terminó por desatar una escalada de hostilidades entre taxistas y remiseros. El Concejo Deliberante capitalino se encuentra en el ojo de la tormenta tras la polémica decisión de trasladar una parada de taxis, lo que generó un conflicto que los taxistas prometen llevar hasta las últimas consecuencias.
Semanas atrás, el Concejo había reubicado una parada de taxis en la esquina de calle Copiapó y avenida Facundo Quiroga, junto al Sanatorio Rioja. Esta medida desató la inmediata protesta de la empresa Remises La Rioja («Rojos»), ubicada a media cuadra del lugar.
El Concejo hizo lugar al reclamo de la remisería y rápidamente reconsideró la ubicación, trasladando la parada nuevamente a la esquina de avenida Perón y calle Remedios de Escalada.
La denuncia de «tráfico de influencias» y la ofensiva total
Esta reversión de la medida generó la indignación total de la Asociación de Taxis Independientes, cuyo titular, Walter Cabral, lanzó duras acusaciones contra el Municipio y el Concejo Deliberante.
Cabral apuntó directamente contra Juan Carlos De Leonardi, propietario de Remises La Rioja, a quien acusó de tener «vínculos directos» con el Municipio, razón por la cual el Concejo habría cedido de manera veloz a su reclamo.
La amenaza de los taxistas es ahora una ofensiva total:
«Vamos a pedir lo mismo que ellos, que los remises no tengan paradas porque la ordenanza se los prohíbe. Ellos comenzaron este conflicto y este conflicto no va a terminar bien porque los remises van a tener que sacar todas las paradas que hay en la ciudad por culpa de este hombre que tiene una remisería en avenida Facundo Quiroga”, advirtió Cabral.
El titular de la Asociación recordó que, por ordenanza, la modalidad de trabajo del remis es «servicio puerta a puerta» y deben limitarse a tener «bases» de operación, no paradas de calle como los taxis.
Los taxistas exigirán ahora al Director de Transporte del Municipio que se haga respetar la ordenanza, lo que obligaría a desmantelar las paradas de remises que funcionan a lo largo de la ciudad. El conflicto, que ya tiene denuncias cruzadas y acusaciones de favoritismo político, promete escalar a una verdadera «guerra de paradas» en las próximas semanas.







