La expresidenta culpó al bonaerense de la derrota electoral, destacando que «Todos los gobernadores peronistas… Quintela (La Rioja)… ganaron». El aval de Cristina Fernández de Kirchner salvó la imagen del mandatario riojano, quien, a pesar de su triunfo, se consolida como uno de los enemigos fiscales de Javier Milei.
El análisis poselectoral de Cristina Fernández de Kirchner causó un sismo en el peronismo al culpar directamente a Axel Kicillof por la derrota en la provincia de Buenos Aires, calificándola de “mala decisión política” por desdoblar los comicios. No obstante, al trazar la línea entre ganadores y perdedores, la vicepresidenta dedicó un espaldarazo explícito a los mandatarios del interior que lograron sobrevivir al avance libertario.
La Rioja en la excepción ganadora del peronismo
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, fue enfáticamente incluido en la lista de triunfadores que lograron defender sus territorios.
- El Voto de la base: Cristina Kirchner fue taxativa al señalar que “Todos los gobernadores peronistas —Ziliotto (La Pampa), Quintela (La Rioja), Jalil (Catamarca), Jaldo (Tucumán) e Insfrán (Formosa)— ganaron en estas elecciones parlamentarias”.
- Aval político: Este espaldarazo de la expresidenta consolida la figura de Quintela a nivel nacional, blindando su estrategia política territorial a pesar de la fuerte oposición que ejerce en la provincia el clan Menem, aliado de Javier Milei.
- El contraste de estilos: La jugada de Cristina contrastó la lealtad de los gobernadores del interior con el «error político» de Kicillof, quien decidió separar las elecciones provinciales de las nacionales.
El doble aislamiento de Quintela
A pesar de ser considerado un ganador por su propia fuerza, Quintela se encuentra en el centro de la confrontación fiscal y política con el gobierno de Javier Milei.
- Excluido y señalado: El gobernador de La Rioja fue, junto a Kicillof, uno de los mandatarios peronistas excluidos de la reunión convocada por el Presidente en la Casa Rosada. Kicillof calificó esta omisión como un “gesto antidemocrático” y una “mala señal excluir a los gobernadores que considera ‘enemigos’”.
- La lucha por los fondos: La exclusión se da en el marco de la denuncia de Kicillof sobre la “quita ilegal de fondos a las provincias”, un factor que afecta de manera crítica a La Rioja, cuya economía depende en gran medida de los envíos de coparticipación. Quintela, que ya buscaba un «polo alternativo» para confrontar el modelo de Milei, ve cómo su resistencia política se traduce en asfixia financiera federal.
- La profecía de Cristina: La crítica de la expresidenta a Kicillof no solo fue un pase de factura, sino una lección de estrategia que valida a los gobernadores que, como Quintela, lograron mantener la base, pero que ahora deberán lidiar con un Milei que, a pesar de su “cambio de tono y estilo” tras el triunfo, sigue enfrentando la realidad con la retención de recursos.
La Rioja, con la bendición política del kirchnerismo y la amenaza fiscal de la Nación, se mantiene en la trinchera, obligada a defender su modelo de gestión ante la avanzada de la austeridad libertaria.







