El informe de Raíz Federal (@raiz_federal) sobre la variación real interanual de los depósitos provinciales en septiembre (netos de UFUCO) muestra que La Rioja logró amortiguar la fuerte caída que sufrieron otras jurisdicciones, pero su situación se enmarca en un contexto de vulnerabilidad económica general.
La Rioja con una caída de un solo dígito
Mientras que provincias como Corrientes (-77,0%), Misiones (-68,4%) y Tierra del Fuego (-62,8%) experimentaron derrumbes catastróficos en el disponible de sus jurisdicciones en bancos, La Rioja se ubicó entre las provincias con la caída más moderada en términos reales:
- La Rioja: Registró una variación real interanual de -6,5% en sus depósitos provinciales (netos de UFUCO) en septiembre.
Esta cifra la coloca cerca del fondo de la tabla de descensos, solo por encima de Santiago del Estero (-1,0%), y muy lejos de los grandes desplomes del Litoral y la Patagonia.
El riesgo de la dependencia financiera
A pesar de que el indicador de depósitos es menos dramático que en otras provincias, es crucial contextualizar la salud financiera de La Rioja con base en el análisis de Moody’s Local Argentina sobre el Banco Rioja S.A.U., el agente financiero de la provincia:
- Alta dependencia de Nación: La Provincia de La Rioja «depende altamente de las transferencias del Estado Nacional», fondos que «pueden verse restringidas en el actual escenario político-económico».
- Base de ingresos débil: La «baja diversificación de su economía limita su capacidad de incrementar su recaudación propia», lo que genera que su base de ingresos sea «relativamente débil y sensible al ciclo económico».
- Riesgo en el Banco Rioja: Moody’s Local Argentina advirtió que un «empeoramiento en la salud financiera de la Provincia podría impactar la calidad de los activos y la rentabilidad del banco». Además, el «débil entorno macroeconómico de la Provincia de la Rioja continuará presionando sobre la morosidad del banco ya que sus principales deudores son empresas y empleados públicos de La Rioja».
En resumen, si bien la caída de los depósitos fue controlada, la provincia mantiene una vulnerabilidad estructural por su dependencia de los fondos nacionales y su limitado poder de recaudación propia.







