El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

El Gobierno paraliza el Congreso y deja caer leyes: la estrategia de espera de Martín Menem y el impacto en la oposición riojana

El oficialismo apuesta a la “modorra parlamentaria” hasta la jura de los nuevos legisladores. Se caen la privatización de Aerolíneas y el Presupuesto 2026. Cómo juega la nueva relación de fuerzas para Pagotto, Rejal y López. El Gobierno decidió bajar la persiana del Congreso. A una semana del cierre de las sesiones ordinarias, la Casa…

El oficialismo apuesta a la “modorra parlamentaria” hasta la jura de los nuevos legisladores. Se caen la privatización de Aerolíneas y el Presupuesto 2026. Cómo juega la nueva relación de fuerzas para Pagotto, Rejal y López.


El Gobierno decidió bajar la persiana del Congreso. A una semana del cierre de las sesiones ordinarias, la Casa Rosada se recuesta en la inactividad parlamentaria con un objetivo táctico: evitar cualquier derrota de último minuto y esperar la llegada de la «caballería» legislativa el 10 de diciembre. Esta parálisis, sin embargo, tiene costos: proyectos emblemáticos como la privatización de Aerolíneas Argentinas, la baja de la edad de imputabilidad y el Presupuesto 2026 vuelven a foja cero.

La estrategia tiene un arquitecto central: el riojano Martín Menem. Como presidente de la Cámara de Diputados, ha administrado los tiempos para que La Libertad Avanza (LLA) no tenga que negociar en debilidad. El cálculo es matemático y político: después del recambio, el oficialismo pasará de una fragilidad extrema a contar con 91 diputados y 20 senadores.

Esta jugada reconfigura el mapa de poder para los legisladores de La Rioja. Mientras el oficialismo provincial (PJ) ve cómo se diluye su poder de fuego, los libertarios se preparan para tomar el control de la agenda.

El costo de esperar: proyectos caídos

La decisión de “congelar” el Parlamento implica que iniciativas que costaron meses de rosca política perderán estado parlamentario. El proyecto de Aerolíneas Argentinas, que tenía un dictamen de mayoría impulsado por el PRO y la Coalición Cívica, deberá iniciar su trámite desde el principio el año que viene. Lo mismo ocurre con el Régimen Penal Juvenil de Patricia Bullrich.

Para los diputados peronistas riojanos Sergio Casas, Hilda “Beba” Aguirre y Gabriela Pedrali, este escenario confirma el repliegue. El bloque de Unión por la Patria amagó con convocar a una sesión especial para tratar temas propios (emergencia pyme y financiamiento educativo), pero terminó desistiendo ante la falta de números y el riesgo de exponer sus fracturas internas antes de tiempo.

La batalla por la AGN y el Presupuesto

Uno de los puntos más sensibles que se cae es el dictamen del Presupuesto 2026. El Gobierno prefiere discutir la «ley de leyes» con la nueva conformación, donde tendrá más espaldas para defender el «déficit cero» sin ceder tanto ante los gobernadores.

Esto afecta directamente la estrategia de los senadores justicialistas por La Rioja, Fernando Rejal y Florencia López. Ambos buscaban condicionar el apoyo al presupuesto a cambio de fondos para la provincia de Ricardo Quintela. Ahora, esa carta de negociación se posterga y, en teoría, se debilita: desde el 10 de diciembre, el peronismo en el Senado bajará de 34 a 28 bancas, perdiendo la capacidad de bloqueo automático.

La otra disputa que queda en el limbo es la integración de la Auditoría General de la Nación (AGN). El peronismo quería nombrar a sus auditores ahora (reclamaban 3 sillas), pero la parálisis impuesta por el oficialismo patea la definición para el verano, donde LLA buscará quedarse con dos lugares que hoy no tiene.

El empoderamiento de Pagotto

En la vereda de enfrente, el senador riojano Juan Carlos Pagotto (LLA) es uno de los grandes beneficiarios de esta táctica de dilación. Hasta ahora, Pagotto debía operar en un bloque minúsculo de 6 senadores, obligado a negociar cada coma. Con el ingreso de los nuevos legisladores, su bancada se triplicará a 20 miembros, dándole un volumen político inédito para presidir la Comisión de Asuntos Constitucionales y defender los pliegos que envíe el Ejecutivo.

El oficialismo celebra este stand-by. Martín Menem y Patricia Bullrich confían en que, a pesar de tener que empezar de cero con la privatización de Aerolíneas, el nuevo Congreso será un terreno mucho más fértil para imponer el ritmo libertario, dejando atrás la etapa de la resistencia para pasar a la ofensiva legislativa.


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