Mientras que a nivel nacional el consumo de naftas logró un repunte, en la provincia todos los indicadores dieron negativo en octubre. El gasoil se derrumbó casi un 7%, una señal de alerta para la logística y la producción local.
El consumo de combustibles, termómetro histórico de la actividad económica, arrojó en octubre cifras que preocupan al gobierno de La Rioja. Mientras el promedio nacional mostró una caída moderada del 1,2% interanual amortiguada por una suba en las naftas, la provincia registró un retroceso generalizado del 3,5%, ubicándose entre los distritos con peor desempeño de la región.
Según el último informe de la consultora Politikon Chaco, en los surtidores riojanos se despacharon un total de 11.354 metros cúbicos de combustible durante el décimo mes del año. La cifra confirma una tendencia recesiva local que no logra acoplarse a los «brotes verdes» que mostraron otras jurisdicciones como Neuquén (+4,5%) o Buenos Aires (+3,9%).

El gasoil, el dato que más duele
El golpe más duro para la economía real de la provincia vino por el lado del gasoil, insumo clave para el transporte de cargas, el agro y la industria. En La Rioja, la venta de este combustible se hundió un 6,8% interanual.
Este descenso es más profundo que el promedio nacional (-5,0%) y contrasta fuertemente con provincias vecinas que lograron números positivos en este segmento, como San Juan, que creció un 4,3%. El retroceso local se sintió con fuerza en el gasoil común, que cayó un 15,3%, lo que evidencia un parate en las flotas de transporte más económicas y antiguas.

Sin «efecto nafta»
A diferencia de lo que ocurrió en el consolidado país, donde la venta de naftas creció un 1,7% impulsada por el segmento Premium, en La Rioja el consumo de los hogares también se retrajo. La demanda de naftas en la provincia cayó un 1,7% respecto a octubre de 2024.
La composición del mercado riojano muestra una alta dependencia de este combustible: el 65,7% de lo que se vende en la provincia es nafta, mientras que el gasoil representa el 34,3% restante.

El balance del año: estancamiento técnico
Al mirar la película completa de 2025, La Rioja quedó al borde del estancamiento. En el acumulado de enero a octubre, las ventas de combustible en la provincia muestran una variación positiva de apenas el 0,4%.

Este dato ubica a la provincia en la mitad inferior de la tabla nacional, lejos de los líderes como Santiago del Estero (+6,8%) o Salta (+4,8%), y deja en evidencia que la recuperación del consumo energético en el distrito avanza a un ritmo mucho más lento que en el resto del Norte Grande.







