Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea, elaborado en base a datos de la EPH-INDEC del segundo semestre de 2025, ubica al aglomerado riojano entre los más castigados del país, más de ocho puntos por encima del promedio nacional. Si bien la pobreza bajó respecto al mismo período de 2024, los investigadores advierten que la mejora es frágil porque los salarios del sector privado registrado crecieron por debajo de la inflación.
Los datos son contundentes y el lugar en el ranking, incómodo. Según el relevamiento del IERAL de la Fundación Mediterránea elaborado en base a la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, el aglomerado La Rioja cerró el segundo semestre de 2025 con una tasa de pobreza del 36,7%, posicionándose como el tercer aglomerado con mayor pobreza de todo el país, detrás únicamente de Concordia (49,9%) y Gran Resistencia (42,2%), y por encima de Gran Catamarca (35,7%) y Gran San Juan (34,0%).
El promedio nacional se ubicó en el 28,2%, lo que implica que La Rioja supera en más de ocho puntos porcentuales la marca del conjunto del país. En términos concretos, más de un tercio de la población del aglomerado riojano no logra cubrir el valor de la canasta básica total.
Una mejora real, pero insuficiente
El informe, difundido este 1° de abril de 2026 por las economistas Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, encuadra el dato riojano dentro de una tendencia general de mejora: la pobreza mostró una baja en el segundo semestre de 2025 respecto al mismo período de 2024, con una reducción también en la indigencia. En el caso de La Rioja, la tasa de indigencia se ubicó en el 5,1% para el segundo semestre de 2025, por encima del total nacional de 6,3% —aunque en este indicador la provincia se encuentra en una posición relativamente menos crítica que en pobreza, ocupando una franja media en el ordenamiento nacional.
Sin embargo, la Fundación Mediterránea advierte que la reducción de la pobreza no fue homogénea entre aglomerados, lo que refleja dinámicas laborales y de ingresos distintas según cada región. La mejora registrada en los números agrega un matiz importante: no alcanza para sacar a La Rioja del podio de los aglomerados más pobres del interior del país.

El talón de Aquiles: los salarios que no le ganan a la inflación
El análisis de IERAL introduce un factor de riesgo que opaca la lectura optimista de la baja en los índices. Entre febrero de 2025 y febrero de 2026, los salarios del sector privado registrado crecieron por debajo de la inflación general, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo real para los trabajadores formales. Si los ingresos de quienes tienen empleo en blanco no logran recuperarse, la situación de quienes se encuentran en la informalidad —proporcionalmente más numerosa en provincias como La Rioja— es todavía más vulnerable.
Las investigadoras concluyen que la sostenibilidad de la mejora en pobreza dependerá en buena medida de cómo evolucionen los ingresos reales y el empleo en los próximos meses. Dicho de otro modo: la tendencia a la baja existe, pero no está consolidada.
Un dato que interpela a la gestión provincial
Para La Rioja, los números del INDEC procesados por IERAL plantean una pregunta que la gestión del gobernador Ricardo Quintela no puede eludir. La provincia recibe históricamente una de las transferencias per cápita más altas del país en concepto de coparticipación federal y fondos nacionales, sostiene un Estado provincial que es el principal empleador de la economía local y ha expandido en los últimos años su presencia en sectores como la salud y la distribución de medicamentos. Pese a ese andamiaje estatal, más de un tercio de su población no alcanza a cubrir sus necesidades básicas y el aglomerado riojano aparece, año tras año, entre los más pobres del país urbano.
La fotografía que deja el segundo semestre de 2025 es la de una provincia que mejoró marginalmente pero que sigue anclada en la cima del podio de la pobreza argentina, con una estructura de ingresos que no termina de despegar y una advertencia técnica clara: sin recuperación real de salarios y empleo, la mejora estadística puede revertirse tan rápido como llegó.

































