El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

«Acá no hay licencia social para la minería»: Chilecito vuelve a decirle no al Famatina y apunta directo a Quintela

La asambleísta Ana Gloria González denunció que el gobierno provincial firmó convenios para habilitar exploración minera «abusando del consentimiento del pueblo» y recordó que ni Beder Herrera pudo contra la voluntad popular. La marcha es este miércoles a las 20:00 frente a la iglesia principal. También apuntaron contra legisladores radicales que votaron la reforma de…

La asambleísta Ana Gloria González denunció que el gobierno provincial firmó convenios para habilitar exploración minera «abusando del consentimiento del pueblo» y recordó que ni Beder Herrera pudo contra la voluntad popular. La marcha es este miércoles a las 20:00 frente a la iglesia principal. También apuntaron contra legisladores radicales que votaron la reforma de la Ley de Glaciares.

Veinte años de resistencia y la consigna no cambió: «El Famatina no se toca.» Chilecito vuelve a movilizarse este miércoles a las 20:00 en la plaza principal, frente a la iglesia, y esta vez el blanco del reclamo tiene nombres concretos: el gobernador Ricardo Quintela, los legisladores que votaron la reforma de la Ley de Glaciares y un Estado que, según denuncian los asambleístas, coloca carteles de emergencia hídrica con una mano mientras habilita proyectos mineros con la otra.

La voz más contundente de la convocatoria fue la de Ana Gloria González, odontóloga y referente de la asamblea local, quien en declaraciones previas a la marcha despejó cualquier ambigüedad: «Toda minería es extractiva y en contra de la vida.»

«Es abusivo: acá no hay licencia social»

González no eligió medias tintas para describir lo que considera una traición institucional. La secretaría de minería confirmó la realización de cateos, prospecciones y exploraciones en la zona, lo que para las asambleas no es un trámite administrativo sino el inicio concreto de la destrucción ambiental. Y detrás de esa habilitación, señaló, hay una firma del gobernador Quintela.

«El gobierno de Ricardo Quintela firmó un convenio para habilitar actividades en nuestro cerro Famatina… es abusivo, no está entendiendo realmente que acá no hay licencia social», disparó González, invocando una categoría que en el derecho ambiental internacional tiene peso propio: sin consentimiento informado de la comunidad, no hay proyecto legítimo, por más resoluciones oficiales que lo avalen.

La referente también apeló a la memoria histórica para subrayar la solidez de esa resistencia: el exgobernador Luis Beder Herrera, con todo el poder político que tenía en su momento, no pudo avanzar contra la voluntad popular en el Famatina. El mensaje implícito para Quintela es claro.

La «traición» radical y la reforma de los glaciares

Uno de los puntos más duros del testimonio de González apuntó hacia los legisladores de la Unión Cívica Radical y otros sectores que votaron a favor de la reforma de la Ley de Glaciares en el Congreso Nacional. Para la asambleísta, esos votos representan una traición directa a las banderas ambientales que esos mismos dirigentes decían enarbolar. Una acusación que en La Rioja tiene peso político específico, en una provincia donde el radicalismo ha tenido históricamente vínculos con los movimientos de defensa del agua y el territorio.

El agua que se gasta y el cartel que miente

La contradicción que González pone sobre la mesa es difícil de rebatir: el mismo Estado que instala carteles de «emergencia hídrica» instando a la población a cuidar el agua es el que habilita proyectos que consumen ese recurso de manera masiva e irreversible. «El recurso es escaso, no es infinito; el agua se gasta, el agua se termina», enfatizó, extendiendo además la crítica a la expansión ilimitada de la frontera agrícola en el valle, otro consumidor intensivo que pocas veces aparece en el debate público.

Andalgalá, San Juan y Jujuy: los espejos que nadie quiere ver

Para desmontar el relato del progreso minero, González no recurrió a abstracciones sino a geografías concretas. Los ejemplos de Andalgalá en Catamarca, y de zonas de San Juan y Jujuy, muestran un patrón que se repite: pobreza, enfermedad y riqueza concentrada. Los empleos que genera la minería, advirtió, son de «corta vida» porque los trabajadores contraen enfermedades que los sacan del circuito laboral en pocos años. Y la riqueza extraída, en su diagnóstico, no queda en el pueblo sino en manos de los políticos que habilitaron los proyectos.

Un llamado a la juventud y una advertencia al intendente

González cerró su mensaje con dos destinatarios precisos. A la juventud de Chilecito le pidió que tome la posta en la defensa del «tanque de agua» de los riojanos, reconociendo que la continuidad de la resistencia depende de la renovación generacional del movimiento.

Y al intendente Rodrigo Brizuela y Doria le lanzó una advertencia que suena más a consejo que a amenaza: que mantenga su postura a favor de la producción, que escuche el mandato popular y que no pierda el apoyo de su pueblo. En la política local, donde los equilibrios son frágiles y las memorias son largas, esa señal vale más que cualquier encuesta.

Este miércoles a las 20:00, la plaza de Chilecito volverá a decir en voz alta lo que lleva veinte años repitiendo. El Famatina, por ahora, no se toca.


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