Mientras el gobierno de Javier Milei conseguía media sanción en Diputados para reformar el régimen de zona fría —lo que implica el recorte de subsidios al gas en varias provincias—, las provincias del norte grande, entre ellas La Rioja, dejaron en claro que su apo yo legislativo tiene precio: la implementación de una tarifa eléctrica diferencial por zona cálida, una demanda histórica que el Congreso aún no resolvió.
La semana del 19 al 23 de mayo dejó una postal compleja en la relación entre las provincias y el gobierno nacional. Diputados aprobó con 132 votos positivos y 105 negativos los cambios al régimen de zona fría, un esquema que otorgaba subsidios al gas a provincias de clima extremo. La reforma implica que varios distritos dejarán de percibir esos beneficios, lo que encendió las alarmas de gobernadores que habitualmente acompañan al oficialismo, como los de Córdoba, Mendoza, San Luis y San Juan.
Pero La Rioja y las provincias norteñas vivieron la semana de manera diferente. Para ellas, la zona fría no es el problema: el problema es la zona cálida. Las temperaturas extremas del NOA y el NEA generan consumos eléctricos muy superiores al promedio nacional durante los meses de verano, sin que exista a nivel federal un esquema diferencial de tarifas que contemple esa realidad. El reclamo viene de años: los legisladores peronistas incluso presentaron un proyecto en el Senado con descuentos de hasta el 50% en la tarifa eléctrica para ingresos bajos en las provincias norteñas.
El oficialismo nacional utilizó esa demanda histórica como moneda de cambio para conseguir los votos necesarios en Diputados. La promesa de avanzar con la zona cálida fue el gran argumento para alinear a los legisladores del norte que podrían haber dificultado la aprobación de la reforma de zona fría.
El escenario quedó con múltiples frentes abiertos. La baja de retenciones que Milei anunció en la Bolsa de Cereales —trigo y cebada al 5,5% desde junio; soja con reducción escalonada desde 2027— tampoco satisfizo a los gobernadores del interior productivo. «Apenas un parche», dijo el ministro santafesino de Desarrollo Productivo.
Para La Rioja, la semana tuvo una lógica propia: sus legisladores votaron en contra de la reforma de zona fría junto al bloque opositor, mientras el gobierno provincial sigue reclamando en paralelo la reactivación de la obra pública y la devolución de fondos nacionales retenidos. El debate sobre la zona cálida, si avanza en el Senado, podría representar el primer alivio concreto en la factura de luz de los hogares riojanos en lo que va del año.







