Respaldo a la tropa operativa: el mensaje de Molina a recolectores y choferes para blindar la gestión municipal

El intendente capitalino destacó el trabajo de las cuadrillas de Recolección y Transporte por el Día del Recolector y la Virgen del Buen Viaje. En medio del torniquete presupuestario y la pulseada sucesoria, el jefe comunal busca asegurar la paz social y la continuidad de los servicios esenciales.

En un pronunciamiento dirigido a sostener la moral operativa de las áreas más sensibles del Palacio Ramírez de Velasco, el intendente Armando Molina dedicó un reconocimiento público a los trabajadores de Recolección de Residuos y del Transporte Urbano. La salutación coincidió con la conmemoración gremial por el Día del Recolector y la festividad de la Virgen del Buen Viaje, patrona del sector transporte.

«Compartimos un encuentro con nuestra familia municipal junto a los equipos de Recolección y Transporte, conmemorando el Día del Recolector y celebrando a la Virgen del Buen Viaje, patrona de quienes trabajan en el área transporte», publicó Molina en su cuenta de la red social X. El jefe comunal sumó además un agradecimiento explícito a la labor cotidiana: «Mi reconocimiento a quienes, con compromiso y esfuerzo, todos los días están al servicio de nuestra comunidad. ¡Gracias por estar!».

El frente operativo en el corazón de los servicios

El mensaje de Molina hacia las cuadrillas operativas atiende a una zona crítica de la administración capitalina. En el día a día comunal, el servicio de recolección de residuos y el esquema de transporte representan el termómetro inmediato de la relación con los vecinos. Cualquier retraso salarial, reclamo de indumentaria o falla en los recorridos impacta de lleno en el humor ciudadano de las cuatro zonas de la Ciudad.

Ante la drástica caída de las transferencias extraordinarias de la Nación y la estrechez financiera que condiciona a las arcas provinciales, el Palacio Municipal debe absorber las demandas más urgentes de la calle sin margen para desbordes presupuestarios. Mantener alineada y contenida a la estructura de base resulta determinante para el Ejecutivo comunal si pretende evitar focos de conflicto gremial en una coyuntura económica de extrema fragilidad.

La trinchera capitalina frente al tablero provincial

El gesto hacia la planta operativa también envía señales hacia el escenario político general. Mientras la carrera sucesoria hacia 2027 acelera los reacomodamientos en el oficialismo provincial —con movimientos en el interior departamental y tironeos en torno a la futura fórmula gubernamental—, la conducción capitalina ratifica su prioridad en el frente de gestión.

Cuidar la operatividad de los servicios esenciales opera para Molina como un reaseguro de estabilidad política. En un peronismo provincial que debate liderazgos y encajes territoriales, la gobernabilidad cotidiana de la Capital sigue siendo la principal credencial que exhibe el intendente para sentarse a discutir en la mesa chica del poder riojano.


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