Dura crítica de medio de Mendoza por el dinero que recibe La Rioja desde la Nación

«Las provincias que más dinero reciben del Estado tienen los peores índices de calidad de vida». Así titula el medio Mendoza On Line al explicar en una nota firmada por Pedro Paulin: «A pesar de ser la provincias que más dinero reciben del Estado nacional, La Rioja y Tucumán son las que peor se ubican en el ranking de calidad de vida».

La nota es la siguiente:

Cuanto más dinero llega al lugar, peor vive su gente. Esa es la lógica que impera en algunos lugares de Argentina hoy. A pesar de las multimillonarias transferencias desde el Gobierno nacional hacia las provincias que siguen apoyando a Cristina y Alberto Fernández, estas son las de peor calidad de vida.

Costo de vida, conectividad, sistema de salud, educación, limpieza y seguridad son algunos de los parámetros que sirven para medir la calidad de vida, y los resultados son negativos en numerosos distritos a pesar de los ingresos millonarios en cada lugar.

Los casos de Tucumán y La Rioja tienen una particularidad: se supone que el Estado está más presente que nunca en aquellos lugares mediante coparticipación y transferencias discrecionales, que son premio o castigo y que el Gobierno nacional gira o deja de girar de acuerdo a la interpretación que hace de la fidelidad de los mandatarios provinciales a la Casa Rosada.

El gobernador riojano, Ricardo Quintela, es uno de los más alineados con Alberto Fernández pero no con Cristina Fernández de Kirchner, quien nunca lo consideró un dirigente apto para gobernar y lo clasifica como un deshonesto en privado.

La discrecionalidad de Nación a provincia se replica de provincia a municipios. El economista Diego Molina conversó con MDZ sobre las consecuencias de éste sistema para la calidad de vida de los riojanos. “Los regalitos de la abuela, los fondos no coparticipables ni auditados, fueron $14 mil millones de enero a esta parte sólo a La Rioja. La calidad edilicia de escuelas, hospitales y jardines de infantes es deplorable, la obra pública no se ejecuta pero se cobra, los riojanos cada vez viven peor con un Gobierno cada vez más rico en términos de ingresos”, expresó.

De hecho, la capital riojana atraviesa paros docentes y de recolección de residuos que dejan el espacio público arruinado y el gobernador colabora con las trabas para perjudicar la intendente (de distinto signo político) y posicionar al actual secretario de la gobernación, Armando Molina, como candidato a intendente el año que viene, según dicen fuentes riojanas a este diario. Un ejemplo más de la política por sobre las necesidades de los habitantes.

En Tucumán el caso es distinto, las diferencias políticas entre Juan Manzur, el líder provincial y actual jefe de Gabinete de Ministros y Cristina Fernández de Kirchner son públicas, pero la vicepresidenta respeta la envergadura del tucumano y su trayectoria.

Los datos de la consultora IPD desnudó una realidad que empeora a medida que la pobreza crece en el país: el 95% de los tucumanos considera que San Miguel de Tucumán es una ciudad sucia y el 91% opina que es insegura. Asimismo, casi 9 de diez de los encuestados consideran que es una ciudad cara o muy cara para vivir. Un 49% afirma que es difícil conseguir empleo allí y otro 36% incluso opinó que es muy difícil lograrlo. El 79% asegura que tampoco es fácil tener allí «una vivienda digna a un precio razonable».

Allí gobierna el peronista exaliado de José Alperovich y hoy en las filas de Juntos por el Cambio, Germán Alfaro. Fiel a una metodología frecuente, fue candidato a senador en la última elección y antes de asumir renunció a su banca para dejar en su lugar a su mujer y volver a la intendencia.

MDZ conversó con dos dirigentes sociales que pidieron mantener su identidad en reserva sobra la situación allí: “Están retaceando los bolsos de comida y la ciudad es un asco, no se puede seguir así y vamos camino a un desastre”, definieron. Sobre los fondos, la opinión fue coincidente: “ Llegan, pero nadie sabe en qué se invierten ni cómo se controlan, acá estamos padeciendo lo peor del clientelismo y el año que viene en elecciones se va a notar”, concluyeron.

Los parámetros de calidad de vida se nota en el deterioro del sector privado. Tanto La Rioja como Tucumán han aumentado sustancialmente el tamaño del Estado: en La Rioja ya hay más de 110 empleados públicos de planta permanente cada mil habitantes y casi un candidato en la última elección cada diez habitantes, pero la calidad de vida de sus habitantes ha empeorado. Muy por encima de la media nacional, el 46% de los tucumanos son pobres y casi 100.000 indigentes.