El ajuste fiscal impulsado por el presidente Javier Milei impacta con fuerza en La Rioja y otras provincias. Con recortes en transferencias discrecionales, programas sociales y obras públicas, las provincias enfrentan una crisis sin precedentes para sostener servicios básicos.
El Gobierno nacional, liderado por Javier Milei, ha decidido no enviar el Presupuesto 2025 al Congreso, optando por manejar los recursos públicos con la prórroga del programa de 2023 y priorizando el uso de transferencias discrecionales. Esta política ha generado un impacto devastador en las provincias, particularmente en aquellas con mayores necesidades, como La Rioja.
Recortes en transferencias a La Rioja
La Rioja es una de las provincias más afectadas por la caída de las transferencias discrecionales:
- Los fondos nacionales para programas sociales y de infraestructura han desaparecido casi por completo. Entre enero y septiembre de 2024, La Rioja y otras provincias del norte, como Tucumán y Santiago del Estero, fueron excluidas de planes alimentarios nacionales.
- El Fondo de Incentivo Docente sufrió un recorte del 90% real, obligando a La Rioja a destinar recursos propios para cubrir los salarios de los docentes y evitar conflictos gremiales.
Obra pública paralizada
La inversión en infraestructura, clave para el desarrollo provincial, ha quedado prácticamente detenida. En 2024:
- La Nación destinó solo $1.106 millones para obras viales provinciales, lo que representa una reducción de $55.779 millones en comparación con 2023.
- Provincias como La Rioja recibieron montos insignificantes, insuficientes para avanzar en proyectos necesarios, profundizando los déficits de infraestructura.
Impacto social y económico
El ajuste fiscal no solo recorta fondos, también intensifica las desigualdades:
- La eliminación de programas alimentarios afecta directamente a los sectores más vulnerables, en una provincia donde el acceso a alimentos esenciales ya es limitado.
- La reducción de transferencias y la falta de inversión pública dejan a La Rioja con menos herramientas para enfrentar la pobreza y el desempleo.
Endeudamiento como única salida
Ante la falta de recursos nacionales, La Rioja y otras provincias enfrentan el dilema de aumentar su deuda para cubrir servicios básicos. Sin financiamiento externo claro, estas decisiones podrían comprometer la sostenibilidad financiera de las provincias.
Una política de ajuste estructural
El plan de Milei busca reducir el gasto consolidado (Nación, provincias y municipios) del 40% del PBI en 2023 al 25% en 2025, lo que implica recortes por un total de US$90.000 millones. La licuación de salarios y jubilaciones explica gran parte del ajuste, afectando tanto al nivel nacional como provincial.
Conclusión
La política de ajuste liderada por el Gobierno nacional está dejando a provincias como La Rioja al borde de una crisis estructural. Sin fondos para programas sociales, salarios docentes o infraestructura, el peso del ajuste recae sobre los sectores más vulnerables. En ausencia de un Presupuesto 2025, el manejo discrecional de los recursos profundiza las desigualdades regionales y desafía la capacidad de las provincias para garantizar derechos básicos a sus habitantes.































