El INDEC informó que en noviembre de 2024 el costo de la Canasta Básica Total (CBT) para una familia tipo aumentó un 1,5% respecto al mes anterior y registró un alza interanual del 156,5%. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, mostró un incremento similar.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los datos correspondientes al costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) para noviembre de 2024. De acuerdo con el organismo, un hogar compuesto por cuatro integrantes necesitó $1.001.466,22 para superar la línea de pobreza, mientras que para no caer en la indigencia el monto fue de $439.240.
En términos mensuales, la CBT mostró un incremento del 1,5%, mientras que la CBA subió un 1,1%. Sin embargo, en comparación interanual, los números reflejan un impacto significativo: la CBT se incrementó un 156,5%, y la CBA, que define el umbral de la indigencia, creció un 137,4%. Este aumento evidencia el fuerte impacto de la inflación en los últimos doce meses.
Desglose por hogares
El informe detalla el costo de vida según la cantidad de integrantes en un hogar. Para un hogar de tres personas, el ingreso necesario para no ser pobre fue de $797.284, mientras que para una familia de cinco integrantes el monto ascendió a $1.053.322. Estos valores incluyen gastos esenciales como alimentos, transporte, vivienda y servicios.

Inflación y contexto económico
El aumento mensual del 1,5% en la CBT coincide con el contexto de una desaceleración de la inflación general en los últimos meses. Sin embargo, los datos reflejan que, aunque los precios suben a un ritmo más moderado, los ingresos de los hogares no logran recuperar el poder adquisitivo perdido durante los picos inflacionarios de principios de año.
Reacciones y desafíos
El impacto de estas cifras es alarmante para muchas familias, ya que obliga a ajustar gastos y priorizar necesidades. Diversos analistas destacan que, aunque el ritmo inflacionario parece estar disminuyendo, los niveles de pobreza e indigencia siguen siendo críticos en un contexto donde los salarios no logran empatar los incrementos en el costo de vida.
La economía nacional enfrenta el desafío de garantizar que los esfuerzos para contener la inflación se traduzcan en una mejora tangible en el bienestar de los hogares, especialmente aquellos más vulnerables.































