Tras un 2024 crítico para la construcción, el gobierno provincial anunció la reactivación de 900 viviendas con fondos propios. El sector enfrenta una caída del 50% en el empleo y una disminución del 27% en las empresas registradas.
El 2024 cerró como uno de los años más desafiantes para la construcción en La Rioja, afectada por el corte en la financiación de obras públicas nacionales y el impacto en proyectos clave como viviendas y obras hídricas. Sin embargo, la provincia busca revertir la situación en 2025 con un ambicioso plan: completar 900 viviendas estatales pendientes con recursos provinciales.
Héctor Spallanzani, presidente de la Cámara de la Construcción, destacó que estas obras, que ya cuentan con un avance superior al 50%, comenzarán a reactivarse a partir de enero. “Fue un año complicado para el sector, pero hemos tenido una buena recepción del gobierno provincial. Quedamos en reunirnos nuevamente en enero para establecer un flujo mensual de recursos que permita culminar las obras”, señaló.
El impacto del 2024 fue notorio: una caída del 27% en las empresas registradas en el rubro y una disminución del 50% en el empleo reflejan la gravedad de la crisis. A pesar de ello, el compromiso de destinar fondos propios a la construcción de viviendas genera un alivio y un incentivo para el sector.
La decisión provincial no solo busca atender la necesidad habitacional de cientos de familias, sino también reactivar la economía local, generando empleo y dinamizando la actividad. Spallanzani remarcó la importancia de este plan, subrayando que “las obras públicas son el motor de la construcción, y su reactivación es clave para la recuperación del sector”.
Con este plan, La Rioja se posiciona como una provincia que, ante la falta de recursos nacionales, apuesta a sus propios medios para avanzar en soluciones habitacionales y reactivar la economía.































