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Desafíos económicos de Argentina en un contexto de shock externo

Aunque la prudencia fiscal parece limitar el déficit externo, Argentina enfrenta un entorno complejo que exige atención a las cuentas externas y la flexibilidad cambiaria.

En su análisis del 6 de marzo de 2025, Daniel Artana subraya que, a pesar de la prudencia fiscal, el déficit externo de Argentina se encuentra en una situación delicada debido a un shock negativo que afecta la economía. Desde mediados de 2024, la cuenta corriente cambiaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha registrado cifras negativas, coincidiendo con una apreciación del tipo de cambio real multilateral que inquieta a los analistas.

Artana señala que la falta de acumulación de reservas netas se debe a que el BCRA utiliza las divisas para intervenir en la brecha cambiaria y para afrontar pagos de deuda. En un escenario ideal, sin estas anomalías, la cuenta corriente podría ser positiva, dado que los dólares destinados al «dólar blend» superan los pagos de dividendos que las empresas no pueden realizar en la actualidad.

Un punto crítico en el análisis es el carry trade, que muestra cómo el gobierno se está endeudando a tasas de interés en dólares de dos dígitos. Si esta tendencia continúa, podría acarrear problemas financieros serios en el futuro.

Artana también destaca que la mejora en la posición fiscal ha permitido evitar el endeudamiento en dólares para cubrir gastos públicos, lo que ha sido una fuente histórica de presión cambiaria. A lo largo de 2024 y en lo que va de 2025, el sector público ha realizado pagos netos al exterior.

El autor repasa la historia y concluye que el déficit en la cuenta corriente de Argentina ha estado relacionado históricamente con una baja tasa de ahorro, más que con un auge en las inversiones. La correlación entre el ahorro y la inversión del gobierno consolidado y el resultado de la cuenta corriente es evidente.

Si bien existen momentos en que el resultado externo es influenciado por decisiones de los agentes económicos privados, mantener un enfoque fiscal es crucial para evitar déficits externos significativos. Sin embargo, Argentina enfrenta un shock externo negativo por la caída en los precios de las commodities y la depreciación de las monedas vecinas, junto con decisiones del gobierno de EE. UU. que han generado turbulencias en los mercados financieros.

Con reformas laborales e impositivas aún en desarrollo y una desregulación a nivel subnacional que avanza lentamente, la adaptación de las empresas al capitalismo de mercado puede resultar complicada. Aunque, por ahora, esto no ha afectado significativamente la tasa de desempleo, la flexibilidad que proporciona el crawling de 1% mensual es un recurso que no se debe perder en la búsqueda de reducir la inflación.

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