La Rioja exhibe un crecimiento real en sus ingresos tributarios, impulsado por una base de comparación favorable y el éxito de una moratoria provincial.
La provincia de La Rioja ha logrado un significativo hito en sus finanzas públicas. En abril de 2025, la recaudación provincial de impuestos aumentó un robusto 76% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este incremento no solo es nominal, sino que, ajustado por la inflación (que fue del 48,9% interanual en abril de 2024), representa un crecimiento real del 27,1%. Este dato, difundido por la Dirección General de Ingresos Provinciales (DGIP), posiciona a La Rioja en una situación económica más favorable de lo esperado.
Factores detrás del crecimiento
Luis Aguilar, titular de la DGIP, explicó que este desempeño positivo se debe a una combinación de factores clave. Uno de los principales es la alta base de comparación de abril de 2024, un mes en el que la inflación fue considerablemente elevada. Al comparar los ingresos actuales con un período de precios muy altos, la desaceleración inflacionaria observada en 2025 naturalmente se traduce en un mayor poder adquisitivo de los ingresos provinciales. En otras palabras, la provincia está «ganándole» al año pasado en términos reales.
Además de la comparación favorable, la moratoria fiscal implementada por el gobierno provincial jugó un papel crucial. Esta iniciativa incentivó a los contribuyentes a regularizar sus deudas, generando una alta adhesión, especialmente en impuestos patrimoniales como el automotor e inmobiliario. Si bien estos gravámenes pueden ser individualmente «más chicos», su acumulación y la exitosa campaña de adhesión contribuyeron de manera significativa al repunte de la recaudación general.
Un panorama más optimista
Este sostenido crecimiento en la recaudación provincial ofrece un panorama más optimista para la gestión económica de La Rioja. Superar la inflación en términos de ingresos reales no solo fortalece las arcas provinciales, sino que también brinda mayor margen de acción para la inversión pública y el sostenimiento de los servicios esenciales. La combinación de una gestión fiscal estratégica y una coyuntura macroeconómica particular ha permitido a la provincia consolidar sus ingresos en un escenario desafiante.







