El presidente de la Cámara de Industriales Panaderos, Oscar Carrizo, alertó sobre la caída en las ventas y el aumento constante de costos. Sin embargo, destacó que no hubo cierres de panaderías ni despidos.
El sector panadero en La Rioja atraviesa un momento complicado, según alertó Oscar Carrizo, presidente de la Cámara de Industriales Panaderos de la provincia. Carrizo informó que la producción y venta de pan ha registrado una merma del 18% en comparación con temporadas anteriores, mientras que la comercialización de otros productos como facturas y masas secas cayó de manera drástica.
Según el dirigente, la crisis se debe a un aumento constante en los costos de producción, que incluye el incremento en los servicios, el combustible, la harina y la inestabilidad del dólar. A pesar de estas dificultades, Carrizo destacó que en la provincia no se han registrado cierres de panaderías ni despidos, aunque reconoció que la situación requiere de «creatividad» y adaptaciones para sostener los negocios.
El presidente de la Cámara de Panaderos remarcó la importancia social del pan en la actual coyuntura, afirmando que «frente a la crisis, una taza de mate cocido con pan representa la cena de muchas familias». Carrizo también expresó su preocupación por los próximos aumentos en las tarifas de gas y electricidad y señaló que el sector se encuentra en la búsqueda de medidas para poder sobrellevar la situación.












































