La marca marplatense, que lanzó una tableta de pistacho después del éxito de su alfajor, compra entre 25 y 30 toneladas al año de ese insumo en La Rioja y San Juan. La escasez del producto condiciona su disponibilidad.
En un fenómeno de consumo que se instaló en el mercado, la marca de alfajores Havanna lanzó una tableta de chocolate con leche y relleno de pistacho, inspirada en el éxito del alfajor «Dubai». En este contexto, la provincia de La Rioja emerge como un proveedor clave para la compañía. Havanna compra en la provincia y en San Juan el pistacho que utiliza para sus productos.
Según Martín Zalazar, gerente de Marketing de Havanna, la empresa compra entre 25 y 30 toneladas de pistacho al año. La escasez y el precio volátil del insumo son factores que condicionan la producción y la disponibilidad de los productos. La tableta, que se suma a la familia de productos inspirados en esta variedad, tuvo una primera tanda limitada de 8.500 unidades y se comercializa en los aeropuertos y en tres locales del sur del país.
La decisión de Havanna de abastecerse de pistacho en La Rioja y San Juan muestra la importancia de los productores locales para una de las marcas más reconocidas del país. El «boom Dubai» de Havanna, que se expande a nuevos formatos, depende de la cadena de producción local para sostener su crecimiento.


































