Un informe privado revela que la provincia fue una de las más castigadas por el recorte de fondos federales en 2025. El envío de recursos para gastos de capital retrocedió un 99% en comparación con 2023, ubicando al distrito en el fondo de la tabla nacional junto a San Luis y La Pampa.
La «motosierra» del gasto público nacional no se apagó en 2025 y sus efectos se sintieron con particular dureza en el noroeste argentino. Según un relevamiento de la consultora Politikon Chaco, basado en datos oficiales del Presupuesto Abierto, La Rioja sufrió un derrumbe del 68,8% en la Inversión Real Directa (IRD) del Estado nacional respecto al año anterior.
Mientras que a nivel país se observó un rebote técnico del 19,3% tras el piso histórico de 2024, La Rioja quedó excluida de esa recuperación. La provincia gobernada por el peronismo recibió apenas $634 millones (pesos corrientes) en todo el año en concepto de inversión directa pagada. Esta cifra la ubica en el «fondo de la tabla» del reparto federal: fue la antepenúltima jurisdicción con menos fondos recibidos, superando únicamente a La Pampa ($210 millones) y San Luis ($132 millones).
El fin de la obra pública nacional
El dato más alarmante para la economía real de la provincia se encuentra en el desagregado del rubro Construcciones, que engloba a la obra pública tradicional (caminos, edificios, infraestructura). En este ítem, la inversión nacional en La Rioja fue de tan solo $506 millones en todo el 2025.
Este monto representa una caída real interanual del 73,9% respecto a 2024. El freno es casi total si se compara la situación actual con la de dos años atrás: frente a 2023, la ejecución de obras nacionales en territorio riojano se desplomó un 99,2%.
Un cambio de época drástico
El informe destaca que, si se amplía la mirada para comparar la gestión actual con el último año de la administración anterior (2023), el ajuste en La Rioja es casi total. La variación de la Inversión Real Directa total muestra una baja del 99,1% en términos reales.
Junto con San Luis (-99,4%) y La Pampa (-99,6%), La Rioja integra el podio de las tres provincias donde la presencia del Estado nacional en términos de inversión de capital prácticamente desapareció en los últimos 24 meses.
Composición del gasto
Del magro presupuesto ejecutado en la provincia ($634 millones), el 80% correspondió a construcciones, mientras que el resto se destinó a Maquinaria y Equipo. Curiosamente, este último rubro fue el único que mostró un signo positivo: se ejecutaron $127 millones, lo que implicó una suba del 48,2% contra 2024, aunque la cifra es marginal en el volumen total de las cuentas provinciales.
El escenario riojano contrasta fuertemente con el de otras provincias que, aun en un contexto de austeridad, lograron captar mayores flujos de fondos o mostrar recuperaciones interanuales, como fue el caso de Jujuy o Santiago del Estero.































