Con un desplome que triplica la media nacional y una industria en retirada, el distrito riojano es el más castigado del NOA. La construcción cayó un 58,5% y la participación en el PBI nacional es de apenas el 0,5%.
La economía de La Rioja ingresó en una fase de alerta roja tras conocerse los indicadores de desempeño provincial de 2024. En coincidencia con el primer año de gestión de Javier Milei, el Valor Agregado Bruto (VAB) de la provincia sufrió una caída estrepitosa del 7,1%. Esta cifra no solo refleja una recesión profunda, sino que posiciona a la provincia con un retroceso mucho más severo que el promedio del país, que fue del -1,4%.
El escenario a largo plazo es igualmente sombrío. En la última década (2014-2024), mientras provincias como Neuquén volaban al 93,3% de crecimiento por el impacto de Vaca Muerta, La Rioja se hundió en una caída acumulada del 4,4%. Este estancamiento estructural ha dejado a la provincia estancada al fondo de la tabla nacional, aportando solo el 0,5% del total de la riqueza del país.

Radiografía del derrumbe: sectores en crisis
El informe elaborado por la consultora Politikon Chaco, basado en datos de la CEPAL actualizados a inicios de 2026, muestra que los pilares que sostenían el empleo riojano se están desmoronando.
- Construcción en coma: Este sector registró una caída brutal del 58,5% en la última década, la más alta de todos los rubros analizados en la provincia.
- Éxodo industrial: La industria riojana, motor histórico de la capital y Chilecito, se contrajo un 27,8% en el período 2014-2024.
- Minería y Comercio: La explotación de minas y canteras retrocedió un 31,4%, mientras que la actividad comercial cayó un 12,2%.
- El refugio estatal: Como contrapartida a la caída privada, la Administración Pública creció un 23,4% en diez años, intentando amortiguar el desempleo pero aumentando la dependencia del gasto público.

El impacto en el Norte Grande
La Rioja no está sola en su desgracia, pero es de las que peor la pasa en la región. En el comparativo interanual (2024 vs. 2023), la caída riojana del 7,1% es significativamente más grave que la de sus vecinos: Salta cayó 3,7%, Catamarca 5,3% y Tucumán 3,9%. Solo Formosa (-12,9%) y Tierra del Fuego (-13,1%) mostraron peores registros en el debut del modelo libertario.

Actualmente, la matriz económica de La Rioja depende de un trípode debilitado: la Industria (18,7%), el Comercio (14,8%) y la Administración Pública (12,9%). Sin señales de reactivación de la obra pública y con el consumo interno por el piso, la provincia enfrenta el desafío de evitar que su participación en la economía nacional siga desapareciendo del mapa.







